30 de julio 2007 - 00:00

De fracasados en el fútbol a reyes del golf

Andrés Romero se adjudicó ayer en forma notable el CampeonatoAbierto de Jugadores de Golf del circuito europeo.
Andrés Romero se adjudicó ayer en forma notable el Campeonato Abierto de Jugadores de Golf del circuito europeo.
El pasado 17 de junio Angel Cabrera con sus 37 años logró un histórico triunfo en el US Open, luego de una infartante vuelta final de 69 golpes para dejar en el camino a Tiger Woods y Jim Furik; ayer, la sorpresa (si así puede llamarse) la dio otro argentino: Andrés Romero -de sólo 26 años- cerró su participación en el Campeonato Abierto de Jugadores de Golf en Alemania con una tarjeta de 70 golpes (dos bajo la par) para marcar un total de 269 impactos, superando por 3 golpes al danés Soren Hansen y al británico Oliver Wilson y lograr su primer título en el Tour Europeo. Dos notables éxitos que presagian un inmejorable futuro para el golf argentino. Mientras el deporte nacional por excelencia acumuló un fracaso tras otro como la reciente Copa América.

La semana anterior Romero ya había vivido otra fuerte emoción. Precisamente cuando disputó el Abierto Británico, donde hasta sólo dos hoyos antes del final, resignó la posición de líder al cometer dos errores que hubiese coronado su esfuerzo (un doble bogey en el par 4 del 17 y bogey en el par 4 del 18) y a un golpe del desempate con el escocés Padraig Harrington (a la postre ganador) y del español Sergio García.

Sin embargo, el premio llegó ayer y como en el torneo anterior dijo: «Voy a jugar igual al ataque». Y esta vez no falló. El sábado ya había presentado una tarjeta que mostraba su solidez y no especuló, fue por más. Los 9 golpes bajo la par le dieron tranquilidad y la seguridad necesaria para emprender la jornada final con postura de ganador.

Cabe recordar que Romero comenzó 2007 con altibajos, más allá del logrado séptimo lugar en Qatar. Simplemente porque no había podido superar los cortes de Dubai, Emiratos Arabes y Malasia. Más tarde fue sexto en España, cuarto en Irlanda y duodécimo en Inglaterra. Al regresar a la Argentina ganó el Abierto del norte y al parecer tomó la confianza necesaria para emprender esta nueva etapa en el tour europeo.

La próxima semana lo espera el Abierto de Bridgestone, en la estadounidense Ohio, y luego lo hará en el cuarto «Major» de la PGA Championship, en Sourthern Hills, en Oklahoma. Mientras tanto, comenzará a recordar y disfrutar de ese birdie del último hoyo de ayer que le permitió ganar un premio de 830.000 dólares, escalar 13 puestos y anotarse en la historia como el decimoquinto jugador que logra su primer título en la presente temporada europea.

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