24 de agosto 2004 - 00:00

El público reconoce que favorecen a los griegos

Los jueces de los Juegos Olímpicos de Atenas siguen siendo acusados de favorecer a los atletas griegos. Ayer volvieron a quedar inmersos en una polémica que obligó a suspender momentáneamente la final de la prueba de barra horizontal en gimnasia artística. La situación creada casi deriva en escándalo, cuando el público, no conforme con reprobar con silbidos a los jueces por el bajo puntaje otorgado al campeón olímpico saliente ruso, Alexei Nemov, comenzó a arrojarle objetos, lo que obligó al propio atleta a pedir calma. La protesta rindió sus frutos, pues dos de los jueces cambiaron sus tarjetas, y el puntaje inicial del ruso de 9,725 pasó a 9,762 puntos, aunque a Nemov no le alcanzó, pues terminó quinto en la prueba, que le dio el oro al italiano Igor Cassina (9,812), la plata al estadounidense Paul Hamm (9,812) y el bronce al japonés Isao Yoneda (9,787).

«El problema de los jueces se extendió a la gimnasia», comentó el propio Nemov, quien sin embargo reconoció el gesto del público: «Quiero agradecerle a toda esa gente por lo que hizo esta noche». Los rusos, precisamente, habían sido los más afectados por los fallos de los jueces, acusados hasta por su propia gente de favoritismo a Grecia, tanto en apelaciones y hasta amenazas de querella en pruebas de esgrima, gimnasia y equitación. Por ejemplo, Rusia reclamó por el triunfo de la griega Athanasia Tsoumeleka en 20 kilómetros de marcha femenina, al sostener que la atleta local «violó varias reglas» al trotar durante la competencia.

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