20 de febrero 2002 - 00:00

El torneo pende de un hilo muy delgado

El partido que debían disputar anoche Racing y Rosario Central fue suspendido por la AFA ante el pedido del ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Luis Genoud, porque se preveían «emboscadas» de barras bravas de Independiente a los de Racing en venganza por la muerte del hincha Gustavo Rivera.

En ese marco, la Policía también pidió que el partido entre Independiente y Belgrano que debían jugar el sábado pase al domingo, porque tienen una versión de que los hinchas -de jugarse como estaba programado-se iban a trasladar a Rosario para enfrentarse con los hinchas de Racing, que juegan el domingo con Newell's. También se solicitó -y fue aceptado-que se haga un trueque de horarios en los partidos que jugarán Estudiantes - River (que se jugará a las 17.10) y Boca - Gimnasia (que se retrasará para las 19.10), para que el partido que se jugará en La Plata no finalice de noche.

El secretario de Seguridad de la Nación, Juan José Alvarez, no descartó «parar el fútbol» si estos hechos continúan y no se consigue una solución a los tremendos problemas existentes. «Este tiene que ser el comienzo de algo nuevo», expresó, «si los dirigentes de los clubes, funcionarios y los medios de comunicación entendemos que así la cosa no puede seguir, estaremos empezando a encontrar la solución».

Sobre la baja de los costos de seguridad, Alvarez aclaró: «Se bajaron los costos en 20 por ciento, no la cantidad de efectivos; el resto lo paga el Estado. Pero, aunque se triplique la cantidad de policías, si no se pone freno a esta violencia irracional, es imposible que no haya incidentes».

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