La decisión de la FIFA de prohibir jugar partidos internacionales a más de 2.500 metros de altura revolucionó al fútbol sudamericano y, por esta causa, el presidente de la entidad rectora del fútbol mundial, Joseph Blatter, abrió la posibilidad de revisar la medida. Esta prohibición afectará a Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, que en la eliminatoria sudamericana para el Mundial 2010 no podrán utilizar sus estadios ubicados por sobre esa altitud. Desde que se conoció la medida el domingo por la tarde, distintas voces se levantaron en contra tratándola de discriminatoria. Y fue más allá del campo deportivo hasta instalarse en el ámbito político.
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El gobierno boliviano decidió pedir oficialmente al comité ejecutivo de la FIFA que deje sin efecto el veto a los partidos internacionales en ciudades ubicadas por encima de los 2.500 metros de altura sobre el nivel del mar.
«Este no es sólo un veto a la altura ni a Bolivia, sino a la universalidad del deporte, del fútbol», dijo el presidente boliviano, Evo Morales,al anunciar la decisión que adoptó su gobierno, tras analizar la situación. «El deporte es integración, es salud, es educación. La decisión de la FIFA, por tanto, es también un veto a la integración, a la salud y a la educación», añadió Morales tras la reunión de gabinete.
El gobierno boliviano decidió también enviar una misión integrada por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y el viceministro de Deportes, Milton Melgar, a explicar a la FIFA los motivos de su pedido. Junto con la misión viajará un equipo de médicos y de científicos especializados en medicina de la altura para respaldar el pedido oficial.
El gobierno complementará también esa acción con gestiones políticodiplomáticas para lograr apoyo a la posición boliviana y hasta anunció que se comunicará con el presidente argentino, Néstor Kirchner.
Por su parte, el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, calificó de « absurda» la decisión de la FIFA y dijo que ningún jugador ha muerto por esa cuestión.
Chiriboga expresó que el seleccionado de Ecuador defenderá su derecho a jugar en Quito, ubicada a 2.850 metros sobre el nivel del mar. El dirigente dijo que sus pares han analizado el tema de la altura y pidió a la FIFA que detalle «qué jugador murió por jugar bajo esas condiciones». «En cambio, sí se puede señalar los casos de jugadores que han fallecido por jugar en el llanura, por el excesivo calor», afirmó.
En cambio, en Colombia, aseguraron que Bogotá fue excluida en principio de la lista de ciudades donde la FIFA prohibió jugar partidos internacionales por estar a más de 2.500 metros de altura, pese a estar en ese rango.
Desde Zurich, el titular de la Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya, señaló que en la presentación que hizo el domingo el comité ejecutivo del organismo fueron vetadas Quito, Cuzco, La Paz y Toluca, pero no Bogotá -de 2.600 metros de altitud- ni Ciudad de México.
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