El fútbol argentino teme por cesación de pagos por TV

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La anulación de la Copa de la Superliga representa una pérdida de $117 millones en concepto de sponsoreo. Ligas de España y Francia ya advirtieron inminente cancelación de acreditaciones si no se reanudan.

Como sucede en todo el mundo, los ingresos por los derechos de televisación resultan un sustento económico importante, en diferentes proporciones para los clubes de fútbol. Y a la falta de actividad como consecuencia de la expansión de la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19 puso en alerta a los dirigentes, quienes ven con preocupación y temor la posibilidad de quedarse sin la entrada de ese monto a las arcas de sus instituciones.

El acuerdo con las empresas Fox y Turner por la transmisión de los partidos se firmó en 2017, con la creación de la Superliga. Entonces, el contrato representaba un ingreso a repartir de 3.200 millones de pesos por año. En una de las reuniones que realizaron los dirigentes para terminar con la Superliga y volver a traer el comando del fútbol de Primera División a manos de la AFA, otro de los puntos que trataron fue la renegociación de los contratos de televisación.

Si bien hubo actualizaciones (por caso, a partir de la creación de la Copa de la Superliga), los clubes entienden que, con la devaluación del dólar y el consiguiente encarecimiento de los presupuestos de fútbol profesional, el vínculo está atrasado y entienden imperiosa una renegociación urgente. Ante este parate, los clubes tienen asegurado cobrar los meses de marzo y abril, pero después todo resulta una incógnita si no se reanuda la actividad.

Desde ya la cancelación de la Copa de la Superliga representa una pérdida para los clubes. No sólo deportiva (el campeón clasificaba a la Copas Libertadores y el subcampeón a la Sudamericana) sino económica, ya que el torneo repartía $ 117 millones en concepto de sponsoreo. Fox Sport Premium, TNT Sports, McDonald’s, YPF, Stihl, Banco Comafi, Cabify, Firsión Data y Volkswagen eran los sponsors que aportaron para llegar a este número final.

Además de esta pérdida, ahora los directivos ven con preocupación que, así como se expandió el coronavirus por todo el mundo suceda lo mismo con la cancelación de los pagos de los derechos de televisación, como ya advirtieron en Francia y en España, donde el empresario Jaume Roures, administrador único y fundador del grupo audiovisual Mediapro, que fue uno de los que intervino en la licitación del fútbol argentino, consideró que la temporada futbolística tiene que continuar porque, en caso contrario, los clubes europeos tendrán unas pérdidas en torno a los 7.500 millones de euros.

La idea de Roures es que el calendario se complete porque el perjuicio económico se produciría si las competiciones no finalizaran. Al respecto, abrió la posibilidad que se disputen partidos durante el verano europeo o que el próximo campeonato empiece en otoño en el Viejo Continente. “El perjuicio de las ligas europeas y Champions, si no termina esta temporada, estaría sobre los 7.500 millones de euros, una cantidad que se perdería, no se que cobraría más adelante o se aplazaría; se perdería totalmente”, aclaró.

Roures considera que prácticamente todos los actores futbolísticos saldrían perdiendo, por lo que cual todos ellos están interesados en que las competiciones finalicen. “Quienes perderían económicamente no serían las federaciones, sino las ligas, los clubes, los accionistas y los socios de los clubes”, dijo. Mediapro también se quedó en 2018 con los derechos de la Serie A y si bien no se pronunció sobre la cancelación del pago si no se reanuda la actividad, la no efectivización del mismo complicaría más a un fútbol italiano que, entre clubes de primera y segunda división, acumulan una deuda de 2.500 millones de euros, una cifra bastante preocupante.

En tanto, en Francia, el Canal + Francia amenazó con que no pagarían los 110 millones de euros que debía ingresar el próximo 5 de abril en concepto de derechos televisivos, lo que encendió todas las alarmas. La cadena privada asegura que no se pagará hasta que se reanude la competición. Los equipos de las dos primeras divisiones francesas había pactado el ingreso de 759 millones, de los cuales una parte, 558 millones, debía pagarlos Canal + y, otra, 201, BeIn Sports. Está por ver qué decide hacer BeIn Sports, que podría unirse para intentar renegociar los 289 millones que quedan por pagar, si la liga se reanudara y los partidos coincidieran en horario.

En todos los países, las sumas en juego son colosales. En Inglaterra, si la temporada no se reanuda, los clubes de la Premier League deberán devolver colectivamente 762 millones de libras (815 millones de euros) a los canales BT Sports y SkySports.

El más alarmista del continente fue Christian Seifert, presidente de la poderosa Liga Alemana de Fútbol (DFL), que organiza la Bundesliga (genera más de 4.000 millones de euros anuales), quien ve acercarse la catástrofe: “Si no podemos jugar a puertas cerradas en cuanto sea posible, no merece la pena preguntarse si organizamos un campeonato de 18 o 20 clubes porque ni siquiera quedarán más de 20 clubes profesionales”.

Ante este panorama de las poderosas ligas de Europa, ya los dirigentes argentinos tiemblan y se reúnen en videoconferencias para tomar medidas en conjunto para afrontar la grave crisis que se avecina.

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