Marcelo
Goux no
puede
impedir un
avance de
Colo Colo. El
equipo
chileno fue
netamente
superior a
Gimnasia y
terminó
ganando con
comodidad.
Gimnasia no se recupera y a la categórica derrota ante Estudiantes en el clásico del domingo pasado, se sumó anoche otra frente a Colo Colo, que prácticamente lo deja eliminado de la Copa Sudamericana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Es cierto que el equipo chileno contó con la complicidad del árbitro paraguayo Carlos Torres, quien se equivocó en los dos primeros goles: en el primero no había falta en la jugada previa al penal que convirtió Matías Fernández; y en el segundo Andrés González le cometió una falta evidente a Olave, no dejándolo intervenir para que convierta Suazo.
Más allá de esos dos graves errores, Colo Colo fue ampliamente superior a Gimnasia y debió haber ganado por una diferencia aún mayor.
Gimnasia luchó con sus armas, pero tuvo muchos problemas defensivos y fue impotente ante la gran habilidad de los delanteros chilenos. Pudo empatar el partido en un desborde de Cabrera que conectó Escobar, pero después, cuando intentó defender el resultado, no pudo y terminó perdiendo ampliamente.
Faltando cuatro minutos para terminar el partido, en forma inexplicable, desde la tribuna de Colo Colo le tiraron una pedrada que le rebotó en el cuello a Nicolás Cabrera, que pudo recuperarse y el árbitro Carlos Torres decidió suspender el encuentro, por lo que tendrá que decidir la comisión técnica de la Confederación Sudamericana de Fútbol el castigo que recibirá el equipo chileno. Se presume que el resultado no se modificará y que el estadio de Colo Colo será suspendido.
Dejá tu comentario