Golpe al campeón: River mereció más, pero no pudo revertir la serie
-
El argentino Navone se metió en la final del ATP 250 de Bucarest
-
Botafogo demandó al Lyon por una deuda de u$s144 millones
River hizo todo el desgaste, mereció más, pero no pudo revertir la serie ante Independiente del Valle. Fue 1-0 con gol de Alario y no alcanzó.
El partido fue lógico: River fue a buscarlo, con ideas, a veces con mucho nervio e intensidad, e Independiente lo esperó agazapado, en busca de una contra mortífera porque sabía que el local iba a jugar también contra el reloj.
Esa única oportunidad para Independiente se produjo a los 16 minutos del segundo tiempo cuando Marcelo Barovero le sacó con el pie derecho el gol al rápido José Angulo.
Después, fue un monólogo de River, tanto en el primer tiempo, donde tuvo seis situaciones entre remates de Andrés D'Alessandro (eje del equipo), Rodrigo Mora e Iván Alonso.
La mejor carta de River en ataque fue el lateral izquierdo, con las proyecciones de Milton Casco. Solo le faltó más aporte de Ignacio Fernández, de flojo partido, para reforzar ese costado.
En la segunda parte fue todo de River que acorraló a su rival, por necesidad y por choque de fuerzas, y solo pudo gritar gol con la atropellada del ingresado Alario tras el rebote que dio el arquero en el remate de Casco, en su mejor partido en River.
El ingreso de Alario le dio más peso ofensivo a River, que jugó con tres delanteros, y desde su ingreso se dieron más situaciones: la chilena de Mora que encontró Azcona, el disparo de cabeza de Alario al travesaño, otro remate al travesaño de D'Alessandro y una tapada fenomenal de Azcona ante el cabezazo del gran pivot de la noche, el uruguayo Alonso.
River, que además sufrió una tarea discreta del árbitro Roldán (no cobró penal en el primer tiempo en una infracción a Camilo Mayada) lo buscó hasta el final, hasta el último segundo, como aquel intento de Mercado, tras centro de Leonardo Ponzio que encontró Azcona.
El conjunto de Núñez, que se lamentó por su languidez en el partido de ida, no pudo repetir aquella noche del 6-0 ante The Strongest de Bolivia por el grupo 1. Esa vez, la primera situación tuvo destino de red y después se hizo más fácil.
River chocó una vez más con las oportunidades malogradas, con la suerte esquiva de un semestre malo en resultados, pero mereció más goles y no pudo ser. Se retiró aplaudido por sus hinchas, de pie, en un reconocimiento con gusto a fin de ciclo, de un ciclo ganador del cual Gallardo y compañía buscarán reencontrar a la brevedad.



Dejá tu comentario