Ayer se consagró campeón del torneo Apertura el equipo de Lanús. El partido donde consiguió el punto que le faltaba para consagrarse al empatar con Boca 1 a 1 se jugó en la Bombonera, y, al concluir, los hinchas locales, en lugar de aplaudir al vencedor, le tiraron al equipo con todos los elementos que tuvieron a mano. Esos proyectiles, que volaron desde la tribuna, produjeron golpes y cortes, algunos de gravedad. Las desdichas no terminaron allí. El equipo de Lanús se fue luego a su propio estadio para seguir el festejo con la clásica vuelta olímpica. Se acercaron allí miles de hinchas y algunos consiguieron ingresar. Al final de la fiesta rodearon al equipo, le robaron el reloj al técnico Ramón Cabrero y hasta dejaron sin calzoncillos a los jugadores.
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