El flamante jugador de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón.
La relación entre Juan Sebastián Verón y el público argentino lleva 7 años de ruptura, luego de la eliminación del mundial 2002 donde se lo cargó con la mochila de culpable del fracaso de la selección Argentina. De su vuelta a Estudiantes a esta parte, esa imagen se fue recomponiendo lentamente hasta el logró del miércoles con Estudiantes, el cual parece haber modificado nuevamente el punto de vista de los argentinos y lo coloca como número puesto con Mascehrano y Messi para el mundial de próximo año en Sudáfrica.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La relación entre el público y Verón fue maravillosa hasta el mundial de Corea - Japón en 2002. Primero, la "Brujita" jugó un muy mal partido contra la selección inglesa en la derrota 1 a 0 con gol de Backham de penal. Luego, en la recordada igualdad 1 a 1 contra Suecia que nos dejó fuera del mundial, Verón realizó un gesto a la hinchada de "frenar la marcha", cuando se lo apuraba para que pateara un córner a dos minutos del final.
De ahí en más, Verón quedó marcado como "traidor" y catalogado como el gran culpable (con Marcelo Bielsa) del fracaso en el mundial. El quiebre fue tan grande, que en el Apertura 2006, cuando volvió a lucir la remera de Estudiantes, fue abucheado por todas las hinchadas rivales, acompañado por el hiriente canto "el que no salta es un inglés".
En su primera campaña en Estudiantes, logró dar la vuelta olímpica en la recordada final contra el Boca de La Volpe 2 a 1 en cancha de Vélez. Esto, sumado a los millones de dólares que el jugador resignó para vestir nuevamente la camiseta 'pincharrata', hizo que recuperara el respeto a nivel local, pero que su imagen todavía fuera incompatible con la de la camiseta de la selección.
El 28 de marzo de 2009, Verón volvió con la selección al Monumental de la mando de Diego Maradona, siendo silbado cada vez que tocaba la pelota. Sin embargo, con el paso de los minutos las reprobaciones se fueron acallando, y en el duelo contra Colombia inclusive algunos aplausos surgieron de diferentes secciones del estadio cuando tocaba la pelota.
Con la conquista de Estudiantes de la Libertadores, Verón limpió su nombre para los pocos detractores que quedaban y entró en la historia grande del fútbol argentino. Dejó de lado ofertas millonarias y bancó que todos los problemas de Estudiantes fueran cargados sobre sus espaldas. La "Brujita" dejó mucho de lado por la gloria deportiva, y eso es muy valorado por el hincha argentino que hoy lo tiene como número puesto para soñar con volver a la cima mundial en Sudáfrica el próximo año.
Dejá tu comentario