15 de noviembre 2001 - 00:00

Lo que se vio y escuchó

El seleccionado argentino jugará un partido amistoso contra un representativo africano clasificado para el Mundial, que podría ser Camerún, aunque en alguna ciudad europea, a pedido de Marcelo Bielsa, y posiblemente en marzo próximo. De la lista de equipos europeos que Bielsa le presentó a la AFA como posibles candidatos para jugar amistosos antes del Mundial 2002, se descartó a Rumania (quedó eliminado), ya que el entrenador prefiere enfrentar a seleccionados que se hayan clasificado para el próximo Mundial.

Walter Samuel y Pablo Aimar fueron amonestados por el árbitro alemán Markus Merk. Con esta sanción sumaron su segunda tarjeta amarilla y, por lo tanto, si el 1 de diciembre -cuando se efectúe el sorteo del fixture del Mundial- no hay una amnistía, deberán cumplir una fecha de suspensión, por lo que no podrían estar presentes en el primer partido del Mundial.


Después del homenaje a Diego Maradona, el anunciado retiro de la camiseta número 10 de los seleccionados nacionales finalmente se concretó anoche en el estadio Centenario, donde su habitual propietario, Ariel Ortega, lució la 23. Para el Mundial de Corea-Japón 2002 serán precisamente 23 los jugadores que integrarán cada plantel, aunque aún no se sabe si la FIFA autorizará lo que ayer se puso en práctica en Uruguay.

Durante el partido circulaba una versión que indicaba que, en caso de clasificar para el Mundial, Víctor Púa dejaría de ser el técnico de Uruguay. El entrenador dejaría el cargo por su propia voluntad y asumiría como director general de selecciones, como su colega argentino José Pekerman. De producirse la salida de Púa, el nombre que suena para reemplazarlo es el del actual técnico de Colón, Jorge Fossati. ***


Diego Maradona tomó parte en la polémica originada en torno de las frustradas convocatorias de Juan Román Riquelme y Guillermo Barros Schelotto al plantel de la Selección argentina al asegurar que «el equipo nacional está ante todo... Y si dicen que Riquelme arriesgaba en la Selección, el domingo por el campeonato arriesga mucho más, porque va a faltar menos tiempo para la Copa Intercontinental», disparó.

En la última fecha por las eliminatorias los aficionados uruguayos bajaron los brazos y el desinterés en alentar a su selección hizo que quedaran unas 15.000 entradas sin venderse en las boleterías. Las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), que aspiraban a vender 62.000 localidades, explicaron que el fracaso se debió a que el encuentro se jugó entre semana, hecho que conspiró contra la masiva asistencia de aficionados. La AUF fijó para este partido precios que oscilaron desde poco más de dos dólares a una cifra superior a los 20 dólares.


Que Marcelo Bielsa es un detallista no es un secreto para nadie, y menos para sus dirigidos, a los que hasta último momento estuvo impartiéndoles indicaciones respecto del encuentro. Un par de horas antes del partido el entrenador convocó a su habitación a los zagueros centrales Roberto Ayala y Walter Samuel y durante media hora les estuvo dando instrucciones sobre cómo controlar los movimientos de los delanteros Federico Magallanes y Darío Silva.

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