La suspensión del partido entre Racing y Boca complicó aun más el calendario del fútbol, que se «normalizará» en un período de 20 días. El miércoles se completarán los partidos entre Godoy Cruz-Arsenal y Colón-Vélez, y el fin de semana se jugará normalmente la 13ª fecha (hubo un intento de que se jugara el postergado entre Racing y Boca, que pasaría al miércoles 1 de noviembre), por lo que quedarían pendientes nada más que los 45 minutos entre Gimnasia La Plata y Boca, con fecha probable de juego para el miércoles 8 de noviembre.
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Lo cierto es que el insólito fallo del juez Raúl Calvente de permitir a la barra brava de Boca ir a la cancha de Racing, pero «a la platea y custodiados por la Policía», con lo que contradice su propio fallo, porque dice que «no hay pruebas de que sean violentos, porque no tienen un fallo firme en contra» y más adelante pide la custodia porque presume «que son violentos», hizo que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, León Arslanian decidiera «no prestar servicio» y que el partido no se jugara.
Se presume que hoy el juez se apartará de la causa por temor al pedido de Jury que hizo Arslanian, lo que demoraría el fallo de fondo por lo menos hasta el fin de semana. Por otro lado, el gobernador Felipe Solá habló de mandar al Congreso una ley para que el Estado «se haga cargo del derecho de admisión», sacándoles esa responsabilidad a los clubes.
Lo cierto es que el fútbol está jaqueado por la violencia y los encargados de hacer justicia, en lugar de facilitar las cosas las entorpecen, por lo que el problema se agranda y cada vez es más difícil llegar a una solución.
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