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Una buena lectura del rincón es fundamental para cualquier luchador. Lamentablemente, el de Raquel Pennington no realizó un análisis correcto y la peleadora de UFC 224 sufrió una terrible paliza a manos de Amanda Nunes.
Antes de arrancar el quinto asalto, Pennington le dijo a su entrenador que parara la pelea. Este se lo negó y la obligó a salir a luchar. La estadounidense perdió por nocaut a los dos minutos luego de sufrir un incontable número de golpes en su rostro, que dejaron un charco de sangre en el octágono. Tras la pelea debió ser hospitalizada
A pesar de la polémica que se generó por la posición que tomó el entrenador, Pennington salió a defenderlo públicamente: "Estoy orgullosa que me hayan impulsado a seguir luchando".
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