14 de febrero 2008 - 00:00

No hay dos sin tres: River también cayó en su debut

Ariel Ortegapelea conEdwin Pérez yContreras. Eltalentosomediocampistade Riverjugó muy malestuvopeleado conla pelota, conlos rivales yhasta con loscompañeros.
Ariel Ortega pelea con Edwin Pérez y Contreras. El talentoso mediocampista de River jugó muy mal estuvo peleado con la pelota, con los rivales y hasta con los compañeros.
River no fue la excepción y también perdió, en una semana nefasta para los equipos argentinos en la Copa Santander Libertadores. Le ganó un equipo ordenado, que siempre trató de jugar en campo contrario y que creó numerosas situaciones de gol ante un Juan Pablo Carrizo de gran actuación.

River no entendió nunca el partido. El 4-4-2 planteado por Diego Simeone no le sirvió para defenderse con orden, ni para atacar con sorpresa. Se vio una de las peores versiones de Ariel Ortega: la de un jugador peleado con la pelota, con sus rivales y hasta con sus compañeros, y el chileno Alexis Sánchez amagó siempre hacer la jugada espectacular, pero nunca la pudo terminar.

San Martín manejó la pelota a través del talento de Fernando del Solar (el hermano menor del «Chemo») y la calidad de Pedro García, quien se mostró en todo el frente de ataque como un enganche y que siempre encontró un compañero para pasarle la pelota. Adelante, el paraguayo Ovelar se bastó para complicar a toda una defensa que dio muchas ventajas, sobre todo por el medio, donde Cabral tuvo una actuación para el olvido.

A los 14 minutos Ovelar aprovechó una distracción defensiva para filtrarse entre Cabral y Tuzzio y derrotar a Carrizo, tras un gran pase de Pedro García. El gol no conformó a los peruanos, que siguieron manejando la pelota con mucho criterio y dominando a un River que no hacía pie en la mitad de la cancha y que cada vez que recuperaba la pelota la perdía con mucha rapidez.

Simeone cambió el esquema en el segundo tiempo, poniendo a Radamel Falcao García por Domingo, y pasó a jugar con tres delanteros. Creció la tarea de Ponzio, pero ni Augusto Fernández ni Ortega pudieron adueñarse de la pelota, por lo que los delanteros quedaron desamparados de juego.

En ese contexto, Carrizo impidió por dos veces la caída de su arco, pero en el último minuto el recién ingresado José Luis Díaz (el mismo que jugó en el Mandiyú de Maradona hace más de una década) hizo una jugada personal monumental y consiguióel 2 a 0 por entre las piernas del arquero. Fue el broche de oro para una actuación sin fisuras de los peruanos y que dejó muchas dudas por el lado de River.

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