12 de diciembre 2012 - 12:32

Oyarbide, del coctail VIP con Federer al escrache de todo un estadio

El polémico juez federal Norberto Oyarbide pensaba pasar una noche tranquila viendo la exhibición de Roger Federer y Juan Martín del Potro. Llegó al predio que orilla el Delta cerca de las 20 y con fuerte custodio se dirigiò derecho a la carpa vip donde compartió un cocktail con organizadores y otros invitados famosos, incluidos los protagonistas Federer y Del Potro que hicieron un breve paso por el lugar.

Pero el magistrado del Juzgado Criminal y Correccional Federal número 5, eligió un mal momento para saltar a las gradas del court. Media hora antes del inicio, la Tribuna A del improvisado estadio se movió y varios tablones y caños cedieron provocando primero pánico y luego indignación de quienes pagaron más de $ 1.000 y veían que no podían ocupar su lugares.

En medio de la indignación producto del retraso, el magistrado -de impecable traje negro- hizo su ingreso junto a su pareja y se sentó a una butaca de Guillermo Francella y su mujer. El show mediático de la televisión que se transmitía en pantallas gigantes dentro del estadio hizo que en un paneo de las figuras como Susana Jiménez, su hija Mercedes Sarrabayrouse, Florencia de la V lo poncharan al magistrado. Inmediatamente la gente cambió el foco de sus insultos y los direccionó al juez federal. Por un momento se olvidaron del retraso del partido, de la tribuna averiada, de los organizadores y del locutor del evento, Jorge Rial, quien figuró segundo en el ranking de improperios. Y cantaron: "Oyarbide ladrón, Oyarbide ladrón, sos un hdp.... que te parió".

Las 20.000 almas le gritaron que se retirara pero el juez se estacó a su butaca. Cinco minutos después, el suizo Federer lo salvó al ingresar al court central, en ese momento el magistrado se sentó y ya nadie lo miró, salvo hasta el tercer game del primer set cuando alguien se la tribuna gritó: "Roger, Oyarbide te esta mirando"... ahí el estadio fue una carcajada.

Cuando todo parecía que iba a quedar ahì, al promediar el segundo set le tiraron al juez una botella de agua. Tras esa situación, el magistrado aprovechó un cambio de lado y rodeado por custodios se retirò bajo una peloteo de insultos.

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