La Bombonera luce bien desde el aire, pero la historia cambia cuando se la pisa.
La Bombonera se ve bien desde las alturas, pero la realidad es otra: el pasto se levanta, no está nivelado en algunos sectores y hasta tiene algunos pozos, lo que desató la bronca del entrenador Guillermo Barros Schelotto, quien explotó contra el personal que está a cargo del mantenimiento de la cancha.
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A pesar del largo receso, la cancha se encuentra en muy malas condiciones y por eso la dirigencia decidió realizar un resembrado de urgencia. Esto pone en duda que pueda hacer de local en la Bombonera ante Talleres, que de reanudarse el torneo debería recibirlo el fin de semana que va del viernes 17 al lunes 20.
El césped de la Bombonera es un conflicto recurrente de los últimos años. De hecho, en 2016 el campo de juego lució completamente destruido durante el primer semestre y se hicieron trabajos de drenaje, pero los problemas continúan. También pidieron prestado un aparato especial que se utiliza en el Estadio Ciudad de La Plata para mejorar una zona que no recibe el sol suficiente por culpa de los palcos, pero tampoco fue una solución y debieron cubrir ese sector con arena.