Michael Schumacher (Ferrari) logró su primer triunfo de la temporada en el Gran Premio de San Marino, pero no festejó como consecuencia de la muerte de su madre, Elezabeth, apenas unas horas antes de la largada.
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Los hermanos Schumacher, que el mismo sábado habían viajado a Alemania para ver por última vez a su madre, largaron en primera fila y libraron, paradójicamente, un duelo vibrante en el inicio de una carrera que marcó el triunfo número 65° para Michael y el 160° para Ferrari.
Segundo terminó el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren), quien se mantiene como firme líder del campeonato, con 32 puntos en 4 fechas, aunque se vio favorecido por un problema en el box de Ferrari que afectó a Rubens Barrichello, finalmente tercero. El brasileño se demoró más en su tercera parada por un problema en un neumático y debió retornar cuarto a la pista, hasta que a diez vueltas del final protagonizó un sorpasso espectacular a Ralf Schumacher (cuarto), pero le faltó tiempo y terminó sólo a 300 milésimas de Raikkonen, lo que impidió a Ferrari repetir el uno-dos de la temporada pasada.
Tras las 16 vueltas iniciales comandadas por Ralf Schumacher, Michael tomó la punta después de la primera ronda de reabastecimientos y no la largó más.