14 de junio 2009 - 23:03

Racing busca un triunfo clave ante Boca

Desahogo. Racing y un triunfo clave para olvidarse del descenso directo.
Desahogo. Racing y un triunfo clave para olvidarse del descenso directo.
Racing tuvo una noche soñada en Avellaneda con un 3 a 0 sobre Boca que le sirvió para seguir con el ánimo en alza, pero además le permite dejar atrás todo fantasma relacionado con la posibilidad de jugar la promoción.

Lucas Castromán en pocos minutos se mostró como la figura de la cancha, al poner a su equipo en ventaja cuando iban 16 minutos y habilitar a Franco Zuculini para la segunda conquista a los 20, mientras que el ingresado Sebastián Grazzini convirtió el tercero, que fue un lujo.

Boca perdió la línea fundamentalmente a partir de la expulsión de Sebastián Battaglia, a los 17 minutos del segundo tiempo, pero los goles llegaron a partir de desatenciones y torpezas defensivas del equipo visitante.

El alza de Racing se da en directa relación con la debacle boquense, con un técnico en retirada, versiones que sobrevuelan el resquebrajamiento de la unidad interna del plantel y su propia necesidad de actualizar toda su gloria.

En Avellaneda estuvo presente el entusiasmo de un partido de estas caracterísicas, con Racing jugándose la permanencia y este Boca inexplicable.

En la paridad de esa primera etapa, solamente un tiro de Juan Román Riquelme que contuvo el arquero Pablo Migliore en dos tiempos pudo alterar el cero.

Fuera de eso, parecía que Boca no tenía muchas otras posibilidades de sorprender, enfrentado con un Racing en el que prevalecía el espíritu de lucha y marcaba a presión. Una defensa dinámica y prolija, actuaciones de buen nivel por el lado de Claudio Yacob y del veloz Brian Lluy, más la aparición en todo su esplendor de Castromán en el complemento, fueron los fundamentos de esta victoria de Racing sobre un rival que históricamente lo ha hecho sufrir.

Sobre los 25 minutos, el goleador Martín Palermo encaró resueltamente hacia la valla de Racing y metió un centro que Nicolás Gaitán casi transforma en gol a no ser por la acertada intervanción de Pablo Migliore, quien desvió con una mano a la altura del área chica.

En el segundo tiempo ambos equipos llegaron a posición de gol pero terminaron mal las jugadas, con disparos desviados o, como en el caso de Boca cuando Riquelme tuvo un tiro libre, con pelotazos que pasaron cerca de la valla.

Sobre los 15, otra vez Migliore tuvo que volar, hacia su derecha, para desviar un disparo de Riquelme pero en la réplica, Racing fue eficaz, entonces Castromán recibió sólo entrando al área y definió con frialdad.

Apenas cinco minutos después, el mismo Castromán encabezó una maniobra avanzando resueltamente desde mitad de cancha y a la altura de la media luna lo trabaron; la pelota quedó a la deriva pero Zuculini se la llevó en velocidad y definió entre el arquero y el palo, cuando Boca ya jugaba con diez por la expulsión de Battaglia.
El golpe de gracia llegó a los 27 con una jugada que terminó magistralmente Grazzini, quien recibió una habilitación de Ramírez y con cuatro toques -uno de cabeza- definió mano a mano frente a Abbondanzieri.

Después, Racing hizo circular la pelota, dominó casi a voluntad y Boca hizo pie a duras penas, frente a un rival que ya no apretó por estirar esa diferencia que había conseguido.
Riquelme fue silbado en varias ocasiones por el público local y los visitantes jamás respondieron con cánticos de aliento, en tanto que Castromán evitó celebrar su gol y pidió disculpas con las manos al público boquense.

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