Bastía acaba de convertir un estupendo gol, y Bergessio va en busca del goleador
para asociarse al festejo. Racing le ganó a River con justicia.
Racing golpeó en los momentos justos y se llevó una merecida victoria dejando sin invicto a River. Hizo un gol antes de los diez minutos de iniciado el partido, el segundo cuando finalizaba la primera etapa y el tercero y definitivo en el momento que River se había rearmado en la mitad de la cancha para buscar el empate.
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Merlo planteó un equipo con mucha lucha en la mitad de la cancha y detrás de ellos una línea de cuatro defensiva que se adelantaba para juntarse con los mediocampistas. Para adelante tuvo a Sixto Peralta como cerebro de todos los ataques y arriba la movilidad de Bergessio y la potencia de Sava.
River armó una estructura táctica parecidapero con jugadores más ofensivos, por lo que buscó manejar la pelota y hacer retroceder al rival por medio de la habilidad de Gallardo y Ortega, que intercambiaban posiciones.
Los primeros 25 minutos tuvieron un ritmo frenético con muchas situaciones de gol. Además del tanto logrado por Gonzalo Bergessio (tras gran habilitación de Sixto Peralta), Racing tuvo dos situaciones claras para ampliar el marcador, pero del otro lado Campagnuolo se lució al tapar a los pies de Ortega y sacar un violento remate de Belluschi. Cuando el partido comenzó a trabarse en la mitad de la cancha y parecía que a River se le iba a complicar mucho, llegó el empate: desborde de Mareque por izquierda y centro para que Ortega de cabeza anticipe a Barroso y marque el gol.
A partir de allí fueron los mejores momentos de River en el partido. Con Gallardo como eje y Belluschi y Ortega como socios lo arrinconó a Racing, que fue acumulando jugadores en su área y rechazando de cualquier manera. Sin embargo cuando terminaba el primer tiempo un contraataque muy bien elaborado por Sixto Peralta terminó en una combinación con Bergessio que Sava convirtió en gol. En la segunda etapa los dos técnicos denunciaron de entrada sus intenciones. Merlo hizo ingresar a Matías Sánchez por Arizala, para trabar más el tránsito de River por la mitad de la cancha, mientras que Passarella hizo ingresar a Oyola por Mareque, buscando un socio para Gallardo por izquierda en función de ataque.
En ese marco River salió con todo a buscar el empate y chocó permanentemente contra la muralla defensiva de Racing, que cada vez se escalonaba mejor en el campo. Merlo jugó todas sus cartas al contraataque y acertó un pleno, cuando en una mala salida defensiva de River Adrián Bastía «robó» una pelota en la puerta del área y luego de dejar en el camino a Nasuti definió por sobre la cabeza de Juan Pablo Carrizo con mucha categoría.
River buscó descontar con más fervor que fútbol y el partido se hizo desordenado y friccionado. Racing fue achicando los espacios hacia atrás y aprovechando de la falta de contundencia de River que se agravó cuando Daniel Passarella en un intento por cambiar la historia hizo debutar al juvenil Juan Ignacio Antonio por Farías y puso a Gerlo por Ferrari para defender con tres. Antonio sintió el debut y nunca pudo desbordar a Grimi, mientras que el adelantamiento de Zapata y Méndez poco aportó a la ofensiva de River.
Para peor en el roce se quedó primero sin Cristian Nasuti y después sin Gallardo, que terminó otra vez expulsado.
Racing terminó festejando un gran triunfo, y su técnico Reinaldo Merlo se cobró revancha de los jugadores que hicieron que renunciara hace menos de un año. River demostró que no tiene un buen funcionamiento defensivo y que los tres goles que le había hecho Newell's hace siete días no fueron casualidad.
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