26 de septiembre 2013 - 10:27

River cumplió con la lógica y se metió en cuartos

River encontró la tranquilidad con el gol de Teo.
River encontró la tranquilidad con el gol de "Teo".
River Plate venció a Liga de Loja de Ecuador, por 2-0, en el estadio Monumental, y se clasificó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana al redondear un resultado global de 3-2, tras la derrota 1-2 del partido de ida.

El colombiano Teófilo Gutiérrez abrió el marcador, a los 36 minutos de la etapa inicial, y Manuel Lanzini cerró la cuenta, a los 26 de la segunda parte.

River enfrentará en la próxima ronda a Lanús, que el miércoles se clasificó después de vencer a Universidad de Chile con un resultado global 4-1 (4-0 de local y 0-1 de visitante).

La serie entre los equipos argentinos se jugará el miércoles 23 de octubre, en el sur bonaerense, y el jueves 7 de noviembre, en el estadio Monumental.

A pesar de la victoria y su consecuente clasificación, River dejó -al igual que en el partido de ida en Loja- una imagen muy endeble ante un modesto equipo, lejos del poderío e historia de clubes ecuatorianos del nivel de Barcelona o Liga Deportiva Universitaria de Quito.

La prueba nítida del pobre desempeño del conjunto local fue la reprobación de su propia parcialidad en varios momentos del partido.

Hasta los 30 minutos del primer tiempo, el partido fue trabado, áspero y con muy poco juego. En ese escenario, el planteo táctico de la visita, conservador y defensivo pero ordenado, fue eficiente.

El primer ataque de peligro del conjunto que dirige Ramón Díaz, fue el gol de Teófilo Gutiérrez después de una `guapeada` de la figura de la cancha, Manuel Lanzini, quien luego de un rebote enfrentó mano a mano a Luis Fernández y prefirió asistir al delantero colombiano a un costado para que abriera el marcador con el arco vacío.

En el segundo tiempo, el entrenador Ramón Díaz pecó de mezquino, hizo ingresar a Leonardo Ponzio y Matías Kranevitter, una clásica dupla de mediocampistas centrales defensivos, por Cristian Ledesma y Ariel Rojas.

De todas formas, el funcionamiento del local no apareció nunca y el segundo gol llegó después de una acción individual de Lanzini, quien transportó la pelota casi 20 metros y disparó, de derecha, cruzado y la pelota entró al lado del palo derecho de Fernández.

Para colmo, cuando faltaban 11 minutos para el final del partido, el técnico sacó a Federico Andrada por el mediocampista Jonathan Fabbro y terminó jugando con Gutiérrez como único delantero.

Sobre el final, el conjunto ecuatoriano le hizo pasar un momento de zozobra a River después de un centro desde la izquierda que encontró a Fabio Renato solo para definir pero tardó y Germán Pezzella se recuperó y despejó.

Así, con angustia, River avanzó de fase, pero dejó un semblante de preocupación entre sus hinchas, de cara a los futuros compromisos ante Lanús, por la novena fecha del torneo Inicial, y el Superclásico con Boca Juniors, en la décima.

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