17 de septiembre 2013 - 23:30

River, la otra elección que mira la política y el empresariado

River afrontará unas elecciones especiales.
River afrontará unas elecciones especiales.
Hoy todas las miradas están puestas en las elecciones del 27 de octubre donde se definirá el nuevo Congreso y quizás el futuro del kirchnerismo o la reformulación del peronismo, pero hay otra elección que la política sigue con mucha atención: la pelea por la presidencia de River. Debido a la cantidad de políticos de diferentes estractos y empresarios de peso que ocuparán sus listas todo indica que será aún más jugosa que la de 2009. 

Si bien los candidatos se oficializarán un mes antes de la elección (que está prevista para el primer o segundo sábado de diciembre), ya se abrió el póker de candidatos que buscarán la conducción del otrora "club millonario". La incógnita más grande es si finalmente Daniel Pasarella se presentará por la reelección. Los otros candidatos de peso son Antonio Caselli, Rodolfo D'Onofrio y Carlos Ávila. 

Un dato clave es justamente el padrón que está compuesto por casi 52.000 socios, de los cuales hoy están en condiciones de votar unos 32.000 afiliados y que para la época de los comicios podría elevarse a 34.000 teniendo en cuenta que hay una regla de oro en la propaganda de los clubes de fútbol, eternamente negada por todo candidato, que es la de pagar las cuotas adeudadas a cambio del sufragio del beneficiario, algo así como el "pancho y la coca" versión futbolera. 

Hace unos días se conocieron tres encuestas. Cada una beneficia a quien la pagó. Una de la consultora CISEM, encargada por Caselli lo pone primero con 10 puntos de ventaja sobre el CEO de la aseguradora La Caja. Otra, encargada por D'Onofrio a ARESCO, da una tendencia inversa pero con 6 puntos de diferencia. Justamente, Federico Aurelio, director de la consultora, fue colaborador de Pasarella y ahora iría como candidato en la lista de D'Onofrio. Sin embargo, otro corte de uno de estos dos sondeos que no fue mostrado a quien lo encargó da "un empate técnico" entre ambos. 

Con esta polarización son muchos los factores a tener en cuenta. El primero es si el Kaiser buscará otro mandato. Hoy Pasarella, duda. En su entorno esperan que sí, pero entienden que el ánimo del socio en general no es nada bueno con su gestión. Además, el autoproclamado triunfo en el campeonato económico quedó en el olvido ya que hoy el pasivo de River sería de unos $400 millones y hace una semana el club sufrió una huelga de empleados porque no se llegó a pagar los sueldos a tiempo. Pese a que en las encuestas, está lejos de la reelección, todavía hoy tiene una base de votantes ya que maneja "el aparato". Quienes conocen bien el club aseguran que siendo presidente, se pueden garantizar unos 2.000 votos cautivos de algunos empleados y peñas gracias al manejo de fondos y entradas. 

Un dato no menor es que en los últimos meses muchos alfiles de Pasarella se fueron desmarcando de él y armando juego propio, sin la venía del Kaiser. Daniel Bravo, hoy está cerca de Caselli y se dice que el actual vicepresidente, Diego Turnes, ya tendría acordado un cargo en la CONMEBOL gracias a un salvataje de Julio Grondona. Por las dudas, el excapitán de la Selección avisó: "Para perder no me presento". También sigue firme la versión sobre una oferta para dirigir a la selección de Qatar, lo que sería una salida elegante. 

Antonio Caselli, es un personaje incansable. En el 2009 quedó tercero y ahora aparece como fuerte candidato a dar pelea. Hijo del exembajador ante el Vaticano y senador italiano, Esteban Caselli, es un hombre relacionado con el club desde hace años. Hoy su principal foco de votantes está en la tribuna popular de River, en las filiales y entre los mismos empleados. A diferencia de D´Onofrio, siguió jugando fuerte en la vida social club en los últimos cuatro años. Se acercó mucho a las diversas disciplinas y continuó como dirigente a River por todas las canchas del ascenso, algo que lo acercó mucho al hincha de cancha. La contra es que le cuesta seducir al votante que quiere de River un club más "estilo europeo" o al menos que compra ese marketing. Igual, presenta entre su "equipo económico" a Juan Nápoli, director del Mercado de Valores de Buenos Aires y posible compañero de fórmula. En el mundo River, dicen que Pasarella disputa votos con Caselli y que si el Kaiser se baja, muchos de esos sufragios puedan ir hacia el candidato de Muy River. 

D´Onofrio llega como el candidato del mundo empresario y con apoyo político. En las últimas semanas se colgó la medalla de unificar a casi todos los postulantes con ese perfil. Su vice sería Jorge Brito (director del Banco Macro) también estarán en su lista, Andrés Ballotta, Darío Santili (hijo del expresidente y hermano del ministro de Espacio Público de la Ciudad) y Eugenio Burzaco (ex jefe de la Policía Metropolitana). Matías Patanián (CEO de AA 2000) lo apoya aunque sin integrar la lista. Su punto débil es que tiene poca llegada entre los empleados y el público de cancha. Además, tras perder la elección con Pasarella en 2009 prácticamente desapareció del club.

A sabiendas de que en estos pocos meses ese punto no lo puede revertir, apuesta a mostrar un equipo con managment y no oculta su relación con el establishment. "Les va a costar llegar al voto de la gente que va siempre a la cancha. Parecen un grupo de candidatos a la presidencia de Jockey Club", dispara un exdirigente de mucho peso y conocedor a fondo del Monumental. Con ese fin, en los últimos días sumó el apoyo de Fernando Guarini, quien es uno de los líderes de la agrupación "Angel Labruna" y fue el artífice de la bandera más larga del mundo. En 2009, D'Onofrio tuvo respaldo político de Enzo Francescoli. Hace unos días el ídolo riverplatense aclaró que no iba a participar en la elección. Sin embargo, habría cerrado ya un acuerdo para ser manager de fútbol del club en caso de que el empresario gane. Esto puso en alerta a los colaboradores de Ramón Díaz, ya que es sabido que la relación entre ambas figuras no es la mejor, lo que pondría en peligro la continuidad del DT. 

Para emparentarse con épocas de oro de River, D'Onofrio buscó el apoyo del hoy miembro de la comisión fiscalizadora, Rafael Aragón, sobrino nieto del expresidente Rafael Aragón Cabrera, quien quedó en la memoria del riverplatense ya que durante su gestión el equipo volvió a ser campeón tras 18 años de sequía. Sin embargo, los diversos tironeos entre las figuras de la lista hicieron que en las últimas horas sea tentado desde la lista de Caselli y su definición parece abierta. 

El tercer candidato que irrumpió es Carlos Ávila. Reconocido hincha de River y con perfil de empresario del fútbol, disputa los votos de D'Onofrio. Si bien no está entre los que encabezan las encuestas suma un piso de 8% y con chances de crecer. Aunque es difícil que llegue a la presidencia, ya es mirado con mucho interés por Caselli y D'Onofrio para negociar que retire su candidatura y se sume a alguno de esos espacios. Sin duda, hoy sus votos pueden definir la elección. 

Un factor de peso es saber qué rol va a cumplir el Gobierno nacional. En las elecciones de Boca hace dos años, se jugó por la continuidad de Amor Ameal, pero le salió mal y el macrista Daniel Angelici se quedó con la presidencia del club de la Ribera. Hoy es incierto a quién apoyará el Gobierno y los diversos rumores que circulan por el anillo del Monumental tiene poco asidero, lo cierto es que no será una elección más y que la política seguramente va a meter la cola.

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