18 de febrero 2008 - 00:00

River no se recupera y apenas pudo empatar

Juan Quiroga supera a Gustavo Cabral. Newell’s, con muypoco, fue superior a River y convirtió al arquero Carrizo enla figura de la cancha.
Juan Quiroga supera a Gustavo Cabral. Newell’s, con muy poco, fue superior a River y convirtió al arquero Carrizo en la figura de la cancha.
River sigue sin encontrar la forma de atacar y ser contundente. Su técnico Diego Simeone cambia de planteo táctico prácticamente en cada partido, pero hasta ahora no ha dado en el blanco en la manera que el equipo pueda encontrar la forma de superar al rival, no solamente en el juego, sino también en el marcador.

Ayer, en Rosario, ante Newell's el planteo fue 4-2-2-2, con defensores preocupados nada más que en defender, sin obligación de mandarse al ataque, salvo en alguna pelota detenida o en un tiro de esquina. Por eso Danilo Gerlo jugó por Paulo Ferrari, porque Simeone tomó precauciones con el juego aéreo, que es una especialidad de los equipos de Caruso Lombardi, y puso un cabeceador más (aunque Ferrari había marcado el domingo su gol de cabeza ante Gimnasia de Jujuy).

En el medio, Ponzio y Abelairas se dividieron el « patrullaje» de la zona y Ortega y Buonanotte tenían la obligación de la generación de juego. Adelante Abreu, metido entre los zagueros, y Radamel Falcao García moviéndose por todo el frente de ataque.

El comienzo fue auspicioso, con dos tapadas de Justo Villar brillantes, pero con el correr de los minutos el que se fue adueñando del juego fue Newell's. Sin jugadores talentosos pero con un gran despliegue físico, Scotti y Bernardello empezaron a ganar en la mitad de la cancha y los paraguayos Da Silva y Salcedo a crear peligro.

Tanto que la figura comenzó a ser Juan Pablo Carrizo, con tapadas que evitaron varias veces la derrota.

En el segundo tiempo Simeone buscó cambiar el esquema poniendo a Alexis Sánchez por Buonanotte para tener desborde por los costados y después, con el mismo sentido, entró Mauro Rosales por Radamel Falcao García.

River terminó jugando con tres puntas. Casi como en la década del setenta, con dos «wines» y un centrodelantero, pero Newell's se cerró bien atrás y con la altura de Schiavi y Spolli repelió sin problemas los centros de los punteros.

Es más, fue el equipo rosarino el que siguió creando las situaciones más claras, y Carrizo terminó siendo la figura de un empate que no tuvo goles, pero sí situaciones para conseguirlos.

River está golpeado. La derrota ante Universidad de San Martín por la Copa Libertadores caló muy hondo en la confianza y tiene miedo de que se repitan las flojas actuaciones de la temporada pasada. Y eso, justamente eso, es lo que no lo deja crecer.

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