River se llevó el superclásico y le puso emoción al Apertura

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River se terminó quedando con el clásico, aprovechando sus oportunidades y las grandes actuaciones individuales de Gonzalo Higuaín y Fernando Belluschi, cortando una racha de 22 partidos invictos de Boca, desde que había perdido en marzo ante San Lorenzo por el torneo Clausura.

Tácticamente los dos plantearon un 4-4-2 con variantes de acuerdo a la tenencia de la pelota, aunque River tuvo que reemplazar a los 8 minutos a Federico Domínguez lesionado y reemplazarlo por el juvenil Matías Abelairas, quien hasta el jueves pasado entrenaba con la reserva.

Las claves del partido pasaron por los jugadores más importantes de cada equipo y allí River sacó ventajas, porque Gonzalo Higuaín fue imparable durante los 90 minutos para la defensa de Boca y Fernando Belluschi, asumiendo su rol de capitán, «se puso el equipo al hombro» y además de asistir en los tres goles de River, apareció por todos los sectores del campo y hasta rechazó de la línea un cabezazo de Palermo, cuando Carrizo estaba vencido. En cambio Rodrigo Palacio fue desequilibrante en la primera mitad del encuentro, sobre todo abriéndose por la banda derecha, pero en la segunda fue bien controlado con una marca casi personal de Cristian Nasuti y prácticamente no tocó la pelota. También Fernando Gago había ganado la lucha de la mitad de la cancha en los primeros 45 minutos, pero River en la segunda etapa desechó esa lucha y bajó unos metros su mediocampo para jugar de contraataque, lo que lo hizo casi desaparecer del partido.

Por eso, a pesar del empate, Boca dejó una mejor imagen que River cuando se fueron al descanso, pero fue ampliamente superado en la segunda mitad.

River salió a atacar de entrada, con Belluschi casi de enlace, aunque con obligaciones de marca y con Higuaín y Farías rotando por todo el frente de ataque. En cambio Boca intentó manejar la pelota y jugar por los costados con las proyecciones de Neri Cardozo y Dátolo.

Después de los primeros minutos favorables a River, el partido se fue emparejando y se neutralizaron en la mitad de la cancha, por lo que no hubo demasiadas situaciones de gol. Sin embargo, River se pone en ventaja ante un error de Boca en la salida cuando Silvestre quiso eludir a Belluschi y terminó cometiendo falta. Remató Belluschi, en jugada preparada con pase atrás a Zapata quien remató y el rebote le quedó a Gonzalo Higuaín, que de espaldas empalmó de taco y derrotó a Bobadilla.

Le duró poco la alegría a River, porque un pelotazo de Fernando Gago encontró a Rodrigo Palacio, quien luego de dejar desairado a Nasuti remató cruzado y dejó sin chances a Carrizo.

De allí hasta el final de la etapa fueron los mejores momentos de Boca, con un Palacio desequilibrante y con Neri Cardozo y Gago acompañando y apuntalando cada ataque.

En la segunda etapa River volvió a salir al ataque, pero con el correr de los minutos se dio cuenta que el «negocio» era de contraataque. Boca siguió con el mismo esquema buscando el desborde por los «carriles» y el centro para la cabeza de Palermo.

Se lo perdió Boca y quedó mal parado en defensa cosa que River aprovechó para meter un rápido contraataque que nació en Nicolás Domingo, siguió en Belluschi que tiró un gran pelotazo y culminó en Higuaín, que «rompió la ley del off-side» que intentó Boca y después de eludir a Bobadilla lo derrotó con tiro cruzado.

Después River jugó con la desesperación de Boca, que tuvo un tiro libre de Morel Rodríguez que rebotó en el travesaño y después Belluschi sacó de la línea ante cabezazo de Palermo y mucho desorden defensivo.

River siguió agazapado y de contraataque y otro gran pase de Belluschi encontró a Farías para que marcara el tercer gol.

Ese gol fue decisivo, porque aunque faltaban 22 minutos Boca se desordenó y se desesperó. Los ingresos de Franzoia, Bertolo y Delgado no surtieron efecto y hasta se fue expulsado Silvestre por lo que River hasta pudo ampliar el marcador.

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