San Lorenzo perdió una gran oportunidad. Corinthians, un equipo lento, de escasas variantes, muy repetido, logró dar vuelta un resultado en Brasil y ahora espera el partido del próximo miércoles en Buenos Aires con cierta ventaja. Pellegrini había planteado un partido en el mediocampo, donde San Lorenzo pudo marcar diferencias en su favor. Con dos centros, los brasileños solucionaron el problema, y ahora San Lorenzo se deberá exigirse -al máximo-para definir esta semifinal de la Mercosur.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre equipos brasileños y argentinos los secretos son pocos. Pellegrini sabía que si paraba defensivamente a San Lorenzo, la suerte podía ser escasa, y Luxemburgo también sabía que para desequilibrar debía jugar la pelota cerca del área rival.
Corinthians dejó en claro que jugando en la última línea de San Lorenzo era más que peligroso: Saja se erigió en el centro en la medida en que sacó tres remates sumamente difíciles (sin contar el disparo que Luizao perdió inexplicablemente con todo el arco en su favor). Sin embargo, todo San Loren-zo salió dispuesto a pelearle supremacías en la zona media. Donde podría lograr un triple objetivo: evitar la salida de Corinthians, hacerse de la pelota y manejarla y poner en descubierto que Luxemburgo tenía sus razones para tratar de proponer un juego en campo adversario. Cuando no lo hizo, perdió marcas y el partido. La síntesis puede definirse en un San Lorenzo con control de juego, obligando a Corinthians a superar esa hegemonía que encontraban en el medio a través del pelota y desempeñarse, de ahí en más, en un trabajo armonioso que partía desde el medio.
San Lorenzo consiguió el desequilibrio a través de un gol de Romeo y comenzó a marcar diferencias cuando comenzó a imponer la seguridad de Saja, el anticipo de Capria, el incansable trabajo de Paredes y la impecable (e implacable) marca de Michelini. Sobre ellos comenzó a cimentarse una diferencia manifiesta. En la desventaja, Corinthians intentó buscar en ataque, con San Lorenzo unos veinte metros retrasado, sin esos pelotazos de Scheidt o Rodrigo con escasa suerte. Ricardinho comenzó a tomar contacto con Rogerio; y Luizao, su capacidad de resolver cerca del área. Pellegrini produjo una variante obligada. Sacó a Romagnoli (lesionado) e hizo ingresar a Pusineri. Era otra cosa.
El partido quedó en la puja del medio. Corinthians, tratando de apretar sobre el área a su rival; y San Lorenzo, buscando nivelar en el medio. Hasta que llegó un centro desde la derecha y Scheidt logró esta vez anticipar de cabeza y poner la pelota lejos de la salida de Saja. Fue una inyección anímica para Corinthians, que obligó a que todo el equipo se metiera en el área de San Lorenzo buscando otro cabezazo salvador, porque por abajo era complicado llegar. San Lorenzo, con poco aire, debió jugarse sobre el filo de la navaja. Precisamente, hasta que Luizao aprovechó la única salida en falso de Saja, logró el gol y el triunfo.
Corinthians: Doni; Scheidt, Batata, Rodrigo; Fabinho, Rogerio, Kleber, Ricardinho; Gil, Luizao y Deivid. DT: W. Luxemburgo. San Lorenzo: Saja; Serrizuela, Ameli, Capria, Paredes; Zurita, Michelini, Erviti, Romagnoli; Romeo y Franco. DT: M. Pellegrini. Goles: PT 15m Romeo (SL); ST 20m Scheidt (C), 33m Luizao (C).
Cambios: ST Luciano por Gil (C), Pingo por Rodrigo (C), 14m Pusineri por Romagnoli (SL), 21m Marquinhos por Batata (C), 39m L. Rodríguez por Zurita (SL), 45m Di Lorenzo por Erviti (SL).
Dejá tu comentario