20 de octubre 2006 - 00:00

Schumacher comenzó a despedirse de la F1

Michael Schumacher.
Michael Schumacher.
Los primeros ensayos libres del Gran Premio de Brasil marcaron el viernes en el circuito de Interlagos de Sao Paulo el último fin de semana de Michael Schumacher (Ferrari) al volante de un monoplaza de Fórmula 1.

El séptuple campeón del mundo, cuyas posibilidades aritméticas de alcanzar una octava corona susbsisten aunque él mismo no lo crea, firmó el sexto mejor tiempo de la jornada, pero el tercero si se excluyen a los tres pilotos que no participarán de la prueba el domingo.

Su rival, el español Fernando Alonso (Renault), separado del título mundial por un solo punto, se quedó con el décimo mejor tiempo promediadas las dos sesiones del día, el sexto crono de los pilotos que entrarán en liza.

"No buscamos hacer un tiempo, sino regular la máquina", comentó Schumacher. Los espectadores en las tribunas de Interlagos no se manifestaron en forma particular el viernes respecto a la despedida del alemán, contrariamente a lo que sucedió en Monza donde anunció su retiro.

Sin embargo, la escudería alemana BMW Sauber rindió homenaje a su ilustre compatriota: los alerones traseros de los monoplazas de Sebastian Vettel y de Robert Kubica proclamaban "Thank you Michael" (gracias Michael), mientras que el auto de Nick Heidfeld portaba la misma inscripción pero en alemán: "Danke Michael".

"Sé que es mi último Gran Premio pero no tiene nada de diferente para mi... salvo puede ser por el número de fotógrafos y ese gesto emocionante de BMW. Pero una vez dentro de la máquina, es el trabajo habitual", dijo 'Schumi'.

El piloto alemán lució un casco especial para la ocasión que no había visto antes de llegar a Sao Paulo.

El nuevo casco se parece mucho al acostumbrado, pero de cerca, se aprecian una inscripción con la lista de todas sus victorias (91), desde Bélgica-1992 a Shanghai-2006.
Un lugar fue dejado en blanco en caso de triunfo el domingo en Interlados.

Por otro lado, dos dragones fueron pintados en la parte de atrás del casco, como los que luce en sus zapatos y dorados como las siete estrellas que lleva en la parte superior de la protección.

Renault, para aumentar las posibilidades de alcanzar los dos títulos en juego (pilotos y construtores), montó en el monoplaza de Alonso un motor probado (muleto) y en el Giancarlo Fisichella un totalmente evolucionado.

De esa forma, Alonso evitaría cualquier tipo de incidente técnico a nivel de motor, con el objetivo de llegar entre los ocho primeros para alcanzar puntaje.

Fisichella, en tanto, fue 'armado' para intentar ganar e impedir así a Schumacher subir al lugar más alto del podio, condición 'sine qua non' para la consagración del alemán. "Mi motor no sube tanto como el del Fisichella", subrayó Alonso.

Pero el español está confiado en remontar la cuesta porque se sintió cómodo en los ensayos, aún cuando las condiciones de la pista estuvieron lejos de ser las que encontrará el sábado en la clasificación o el domingo en la prueba.

"Lo que cuenta hoy (viernes) es la sensación general de que el trazado estaba bien, sin ningún problema", apuntó.

El domingo "lo más importante será marcar puntos, no la victoria (...) debemos terminar la carrera sin tomar riesgos", señaló el asturiano.

"El sábado lucharemos por la 'pole' y el domingo por el podio", dijo para advertir posteriormente que "si a diez vueltas de la llegada estamos en posición confortable será tiempo de levantar el pie".

Dejá tu comentario

Te puede interesar