7 de abril 2003 - 00:00

Triunfo de Raikkonen

En una de las carreras más accidentadas de los últimos años en la Fórmula 1, el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren) fue declarado oficialmente ganador del Gran Premio de Brasil.

Los organizadores decidieron que el italiano Giancarlo Fisichella (Jordan) quedó segundo y el español Fernando Alonso (Renault) tercero, al dar por concluida la carrera en la vuelta 55, 16 antes del final, tras un accidente espectacular del australiano Mark Weber (Jaguar).

Raikkonen, que ahora amplió su ventaja como líder del campeonato, estaba primero dos vueltas antes del accidente, lo que le valió el primer puesto final, según lo indican los reglamentos, si bien luego fue pasado por Fisichella.

El GP pareció estar signado por la «maldición» de una década para el triunfo de pilotos brasileños, pues Rubens Barrichello (Ferrari), quien largó en punta, retomó el liderazgo en la vuelta 45, pero debió abandonar en la 47 por problemas mecánicos.

Ferrari sufrió una nueva decepción, pues su piloto número uno, el pentacampeón mundial Michael Schumacher, se fue de pista en la Curva del Sol, donde también salieron el colombiano Juan Pablo Montoya (Williams) y otros cuatro pilotos: Justin Wilson (Minardi), Antonio Pizzonia (Jaguar), Jos Verstappen (Minardi) y Jenson Button (BAR).

Todo esto ocurrió en el marco de una carrera que comenzó con quince minutos de retraso como consecuencia de una lluvia torrencial que comenzó a caer en Interlagos poco antes de la prueba y que alteró el cuadro de situación del GP brasileño.

Las ocho primeras vueltas se corrieron con el safety-car, que luego debió ingresar a pista tres veces más, tras distintos accidentes, hasta la suspensión definitiva en la vuelta 55, después de que Weber protagonizó un accidente espectacular, del que salió ileso.

El español Alonso, que marchaba tercero, se fue también violentamente contra el guard rail desviado por un neumático perdido del auto de Weber, tras lo cual las autoridades decidieron la suspensión definitiva de la prueba.

Fisichella, que jamás había ganado un GP en su extensa trayectoria y que ingresó a boxes cuando su Jordan comenzaba a prenderse fuego, festejó primero pensando que sería declarado ganador, pero las auto-ridades aclararon inmediatamente que el triunfo era para Raikkonen.

Dejá tu comentario

Te puede interesar