Un motociclista francés, primera víctima fatal en competencia
-
Scioli celebró la exhibición de Colapinto y aseguró que la F1 está más cerca de volver a la Argentina
-
Con gol de Enzo Fernández, Chelsea venció al Leeds y jugará la final de la FA Cup ante el Manchester City
Tomas Bourgin tenía sólo 25 años.
Bourgin es el primer corredor que fallece en este Dakar 2013, aunque hubo otros dos decesos el miércoles pasado tras un accidente en Perú entre un vehículo de un equipo y un taxi, cuyo conductor y un pasajero murieron y otras diez personas resultaron heridas.
Así ya suman 60 los muertos, 36 de ellos pilotos, desde que la competencia nació en África en 1979. De esos 36 pilotos, en su mayoría de motos, tres murieron desde que la competencia emigró de África a Sudamérica en 2009.
Por eso, una vez al año el director del Dakar, Etienne Lavigne y su director deportivo, David Castera, imparten un curso para pilotos, en donde el mayor énfasis se pone en la seguridad.
De hecho, este año no sólo se limitó a ese seminario sino que todos los que se mueven en la caravana Dakar, pilotos, mecánicos, miembros de equipo y prensa, tuvieron una reunión obligatoria sobre la seguridad en el rally.
"La seguridad es nuestra prioridad, el Dakar es una competencia de riesgo y es fundamental proveer a todos los pilotos con las condiciones de seguridad adecuadas. Por eso aquellas que corran por primera vez no podrán decir que no conocen los riesgos que implica el rally", dijo Lavigne antes de la largada.
El 1 de enero del año pasado cuando se largó la edición 2012, el argentino Jorge Martínez Boero falleció tras caer de su moto en la especial entre Necochea y Energía, durante la primera etapa que unió Mar del Plata con Santa Rosa.
Dos años antes, en 2009, el piloto francés de motos Pascal Terry, quien cumplía el sueño de correr su primer Dakar, murió de un paro cardíaco durante el enlace de la segunda etapa entre Santa Rosa y Puerto Madryn, y fue encontrado dos días después.
El miércoles pasado en Tacna (Perú) un camión de asistencia del equipo angloamericano Race2 Recovery chocó de frente con un taxi, cuyo conductor y pasajero murieron en el acto, mientras que diez personas resultaron heridas a raíz de ese accidente.
Bourgin también había cumplido este año su sueño de correr el Dakar y para ello contaba con la venia de los suyos, ya que durante el año trabajaba en el negocio de electrodomésticos que tiene su familia en Saint-Etienne.
Tanta ilusión tenía Bourgin y tanto le apasionaba lo que hacía que llevaba una cámara en su casco para registrar cada momento vivido, imágenes que subía a su cuenta de Twitter con un comentario de etapa.
"El fervor de los peruanos por el Dakar es enorme, hay miles de personas en todo el Village. Se detienen para tomar fotos, es una locura!", le contó a sus seguidores, tal vez con más fervor que los limeños.
En las verificaciones técnicas había publicado orgulloso la foto de su pechera con el número 106 y paradójicamente la pulsera que llevan todos los pilotos con el número de teléfono de emergencias del PSO en París (puesto de control).
Su último comentario fue el jueves tras la etapa Arica-Calama, en lo que fue su primer contacto con el desierto de Atacama.
En él resaltaba lo cansadora que había sido la etapa y las pocas horas de sueño que tenía con el correr de los días.
Pero dejaba en claro que tenía "la moral excelente", que no se iba a "dejar engañar por la fatiga" y dejaba en claro que no se preocupaba ocupar un lejano 68 puesto en la clasificación general, ya que "lo importante es llegar a Santiago".



Dejá tu comentario