11 de enero 2013 - 19:50

Un motociclista francés, primera víctima fatal en competencia

Tomas Bourgin tenía sólo 25 años.
Tomas Bourgin tenía sólo 25 años.
El piloto francés Thomas Bourgin falleció este viernes en el marco del rally Dakar 2013 tras chocar con un vehículo policial de Chile, cerca del Paso de Jama, límite entre el país trasandino y Argentina.

Bourgin, que cumplió 25 años el 23 de diciembre, impactó de frente con una patrulla de carabineros a las 8.23 horas, en el kilómetro 140 de la ruta 27, cerca de Antofagasta cuando se dirigía hacia el Paso de Jama para cruzar desde Chile a la Argentina.

El accidente ocurrió en momentos en que la visibilidad era óptima por lo que se están investigando las causas, que podrían ir desde un problema mecánico, una simple distracción de cualquiera de los involucrados o el cansancio que acarrean los competidores con el correr de los días.

"El piloto chocó con una camioneta de carabineros que iba en sentido opuesto. Las circunstancias del accidente están siendo investigadas. Los equipos médicos del Rally enviados al lugar del accidente sólo pudieron constatar el fallecimiento del piloto, que probablemente murió en el acto", señala el comunicado oficial.

Bourgin, oriundo de Saint-Etienne, disputaba su primer Dakar a bordo de una KTM con el número 106 y ocupaba la 68va. posición en la clasificación general de motos.

Anteriormente, el piloto había corrido el Rally Marruecos en 2009, mientras que en 2011 fue cuarto en la Africa Race y séptimo en el Rally de Túnez.

Bourgin es el primer corredor que fallece en este Dakar 2013, aunque hubo otros dos decesos el miércoles pasado tras un accidente en Perú entre un vehículo de un equipo y un taxi, cuyo conductor y un pasajero murieron y otras diez personas resultaron heridas.

Así ya suman 60 los muertos, 36 de ellos pilotos, desde que la competencia nació en África en 1979. De esos 36 pilotos, en su mayoría de motos, tres murieron desde que la competencia emigró de África a Sudamérica en 2009.

Por eso, una vez al año el director del Dakar, Etienne Lavigne y su director deportivo, David Castera, imparten un curso para pilotos, en donde el mayor énfasis se pone en la seguridad.

De hecho, este año no sólo se limitó a ese seminario sino que todos los que se mueven en la caravana Dakar, pilotos, mecánicos, miembros de equipo y prensa, tuvieron una reunión obligatoria sobre la seguridad en el rally.

"La seguridad es nuestra prioridad, el Dakar es una competencia de riesgo y es fundamental proveer a todos los pilotos con las condiciones de seguridad adecuadas. Por eso aquellas que corran por primera vez no podrán decir que no conocen los riesgos que implica el rally", dijo Lavigne antes de la largada.

El 1 de enero del año pasado cuando se largó la edición 2012, el argentino Jorge Martínez Boero falleció tras caer de su moto en la especial entre Necochea y Energía, durante la primera etapa que unió Mar del Plata con Santa Rosa.

Dos años antes, en 2009, el piloto francés de motos Pascal Terry, quien cumplía el sueño de correr su primer Dakar, murió de un paro cardíaco durante el enlace de la segunda etapa entre Santa Rosa y Puerto Madryn, y fue encontrado dos días después.

El miércoles pasado en Tacna (Perú) un camión de asistencia del equipo angloamericano Race2 Recovery chocó de frente con un taxi, cuyo conductor y pasajero murieron en el acto, mientras que diez personas resultaron heridas a raíz de ese accidente.

Bourgin también había cumplido este año su sueño de correr el Dakar y para ello contaba con la venia de los suyos, ya que durante el año trabajaba en el negocio de electrodomésticos que tiene su familia en Saint-Etienne.

Tanta ilusión tenía Bourgin y tanto le apasionaba lo que hacía que llevaba una cámara en su casco para registrar cada momento vivido, imágenes que subía a su cuenta de Twitter con un comentario de etapa.

"El fervor de los peruanos por el Dakar es enorme, hay miles de personas en todo el Village. Se detienen para tomar fotos, es una locura!", le contó a sus seguidores, tal vez con más fervor que los limeños.

En las verificaciones técnicas había publicado orgulloso la foto de su pechera con el número 106 y paradójicamente la pulsera que llevan todos los pilotos con el número de teléfono de emergencias del PSO en París (puesto de control).

Su último comentario fue el jueves tras la etapa Arica-Calama, en lo que fue su primer contacto con el desierto de Atacama.

En él resaltaba lo cansadora que había sido la etapa y las pocas horas de sueño que tenía con el correr de los días.

Pero dejaba en claro que tenía "la moral excelente", que no se iba a "dejar engañar por la fatiga" y dejaba en claro que no se preocupaba ocupar un lejano 68 puesto en la clasificación general, ya que "lo importante es llegar a Santiago".

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