Una derrota que no debilita al impredecible Del Potro
-
Alarma en Colombia: James Rodríguez fue internado por deshidratación severa tras el amistoso con Francia
-
Boca le ganó a Talleres en Córdoba con gol de Adam Bareiro y ya piensa en la Libertadores
Juan Martín Del Potro, el hombre de los milagros.
En Flushing Meadows todo cambia para él. Su lugar en el mundo, su torneo favorito, el que ganó en el lejano 2009. Donde "Delpo" pone todo en línea y logra un estado que se suele explicar de una forma extraña en el tenis: está "en zona". Jugó mejor que casi todos y más aún en los momentos calientes. La final fue un choque de titanes entre dos tenistas formidables que atravesaron etapas difíciles. Por eso no es sólo una derrota: para ganar o perder, hay que jugar, y tras períodos oscuros, se dio a sí mismo esa nueva chance.
Es imposible anticipar el siguiente paso del mejor argentino de los últimos años. Confesó, en un par de ocasiones, que durante su largo parate pensó en retirarse. Tras vencer a Nadal en semis, confesó que fue en 2015. Pero eligió seguir. Cada vez que logró su mejor ranking, una lesión lo frenó. Esta vez, no hubo problema que lo detuviera. Todo eso quedó atrás. Mientras, acumula victorias y logros personales.
Este es, sin dudas, su mejor año. Además del ranking, Indian Wells y el Abierto de Estados Unidos, está entre los tres más ganadores de 2018 y nadie sumó más triunfos que él en canchas duras, la superficie más utilizada en el circuito. Está a un paso de clasificar al Masters de Londres, y aunque el triunfo de Djokovic lo bajó al 4° lugar, sigue en esa disputa.
A Del Potro le tocó convivir con cuatro de los mejores tenistas de todas las eras. Concentraron casi todos los Grand Slams (Federer, Nadal y Djokovic son los tres más ganadores de la historia) y M1000 en su poder y muy pocos pudieron reclamar terrenos propios. El bonachón de casi dos metros fue uno, por derecho propio y a base de triunfos heroicos.
Es una época en la que el circuito pide a gritos una transformación, por la salud de los mismos jugadores. Por eso muchos terminaron con lesiones severas. De a poco, esas grandes figuras vuelven, pero entre todos los regresos, ninguno lo hizo como la "Torre".
Sólo Del Potro sabrá cuál será su siguiente paso. De qué forma desea darlo. Cuando parece que titanes del calibre de Federer o Nadal pueden ceder terreno, quizás sólo necesite continuar en este sendero, sano, agresivo, para dar el mayor golpe en la historia del tenis argentino. Es así de impredecible. Porque el tren pasa una sola vez. Menos para el milagroso hombre nacido en Tandil.




Dejá tu comentario