Villarreal ganó de la mano de los argentinos
-
Boca e Independiente empataron 1-1 en un clásico con poco juego y polémicas
-
Gimnasia de Jujuy evalúa rescindir el contrato de Endrizzi tras el escándalo de la falsa amenaza de bomba
Lanzamiento de Riquelme y cabezazo de Fuentes entrando desde atrás.
Los castellonenses parecían haberse quitado un lastre de encima y jugaban más sueltos con la ventaja en el marcador.
Así, apenas cinco minutos después llegaba el segundo gol, tras un gran pase interior de Cani a Arruabarrena, que daba el pase de la muerte para que el mexicano Guille Franco se reencontrara emocionado con el gol.
Con una renta de dos goles, cuando apenas se había llegado a la media hora de juego, el Villarreal aflojó su ritmo y dio aliento a un Nástic, que con más ganas que claridad de ideas buscó con ahínco la portería de Barbosa, quien no pasó por apuros para mantener su puerta imbatida hasta llegar al descanso.
En los vestuarios, Paco Flores debió poner las pilas a sus jugadores porque el Nástic saltó al terreno de juego con otra actitud y enjauló en su campo a un Villarreal apático.
El conjunto catalán recuperaba con mucha rapidez el balón y buscaba abrir el campo, aunque seguía adoleciendo de ese último pase de calidad que habilitase a un Portillo muy desasistido todo el encuentro.
El paso de los minutos no sirvió para que el Villarreal mejorara.
Mientras, el Nástic, con remates de Gil y Pinilla, trataba de inquietar algo más a los locales.
En el último tramo de un encuentro cada vez más decepcionante, el Villarreal se estiró un poco más y disfrutó de alguna ocasión para ampliar su renta, mientras que las dos aficiones se hermanaban con sus cánticos de apoyo en una actitud cada vez menos frecuente en los estadio españoles.



Dejá tu comentario