Mercados en alerta: el mayor fondo soberano sale a vender

Economía

Como si fuera poco con la pandemia ahora el fondo soberano más grande del mundo saldrá a liquidar posiciones en bonos y acciones por más de u$s40.000 millones. Es para cubrir el mayor déficit fiscal.

Podría decirse que es un problema de millonarios o de “la tristeza de los niños ricos” como solía decir el expresidente Menem, pero seguramente el tema resonará en los mercados del mundo. Ocurre que el “Norges Bank Investment Management”, el fondo soberano de Noruega (adscripto al banco central de ese país), el mayor del mundo y que gestiona más de un billón de dólares (casi tres PBI de Argentina) se apresta a vender bonos y acciones por más de u$s40.000 millones. Se trata de un retiro de fondos récord (supera el máximo anterior del 2016).

Pero así lo decidió el gobierno noruego ante el aumento del déficit fiscal por la pandemia (usar poco más del 4% del fondo). Lo informó días atrás el ministro de Finanzas, Jan Tore Sanner, al Parlamento cuando presentó los nuevos números del presupuesto que ahora estimaban una caída del PBI de más del 4% y un déficit fiscal de más del 5% del PBI. De modo, como lo permite la ley (hasta un 3% pero en casos excepcionales puede superar el límite), el gobierno puede recurrir en casos de emergencia al fondo soberano que se nutre de los ingresos del petróleo y del gas.

No hay duda que Noruega sufre una situación de emergencia, a raíz que se le vinieron las tormentas gemelas: la pandemia y la crisis petrolera (la fuerte caída de los precios). Pero a diferencia de otros países, tiene con qué afrontar estas situaciones. En realidad aprendieron de la historia que les enseñó, tras varias crisis (1987, 1990, 2014), a ahorrar como la “hormiga” en tiempos de vacas gordas y no a seguir ejemplos conocidos de países “cigarras” que despilfarraron situaciones de bonanza. Para el fondo el retiro programado supera los pagos de dividendos e intereses cobrados cada año.

¿Por qué tiemblan las bolsas del mundo e incluso las de la región? Porque el fondo noruego tiene inversiones en bonos y acciones de más de 9.200 empresas, de 74 países del mundo. Cabe señalar, que este fondo estuvo a punto de concretar fuertes inversiones en Argentina pero la crisis del 2018 frenó todo el avance vikingo tras varios años de análisis. Algunos miopes pensarán ¡qué suerte!, a modo de consuelo, pero lo cierto es que nuestros vecinos, Chile, Brasil, Colombia, Perú e incluso México pueden estar en la mira. Hasta entidades financieras internacionales de la región como la CAF o el BID. Por ejemplo, en Chile el fondo tiene 33 acciones y 8 bonos (u$s1.000 millones), en Brasil 136 acciones y 3 bonos (u$s10.000 millones), en Perú 5 acciones y un bono (u$s40 millones), en Colombia 15 acciones y 2 bonos (u$s1.900 millones) y en México 60 acciones y 15 bonos (u$s8.000 millones). No solo tiemblan en la región sino en todos los mercados internacionales, incluso muchos europeos donde el fondo es el principal inversor.

Aunque según especulan en el mercado, primero liquidaría principalmente posiciones en bonos y esperaría a cobrar vencimientos y hacerse de liquidez. Estos analistas consideran que no debería desprenderse de muchas acciones porque sino quedaría muy por debajo del nivel o porcentaje de la cartera que el fondo debe tener, un 70% del total. Pero los estrategas miran a los mercados emergentes, como las posibles primeras víctimas del fondo vikingo.

Pero como si esto no alcanzara, el ministro de Finanzas anunció que estudiaban un nuevo impuesto en el Presupuesto 2021 sobre las piscifactorías, la segunda mayor industria del país tras el petróleo, de 0,40 coronas por cada kilo producido de salmón, trucha o trucha arcoiris. Los ingresos del impuesto, estimados en 500 millones de coronas (u$s50 millones) se dividirán entre los gobiernos regionales y locales a partir de 2022.

Jan Tore Sanner justificó que se violara el límite del 3% de retiro del fondo y ante la prensa dijo que “tenían suerte en Noruega porque otros países necesitan pedir dinero prestado” para afrontar la pandemia y la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.

Alguna vez se mencionó en Argentina la creación de un fondo anticíclico, como el chileno. Hoy luce ciencia ficción. Una lástima.

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