26 de abril 2005 - 00:00

Advertencia de Ter Minassian por la deuda elevada

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Brasilia (Reuters) - «Brasil todavía tiene una deuda (pública) bruta alta, y la deuda (pública) neta en relación con el Producto Interno Bruto es bastante alta con una composición frágil», advirtió ayer la directora de Relaciones Fiscales del Fondo Monetario Internacional (FMI), Teresa Ter Minassian.

Durante una conferencia, la funcionaria del Fondo señaló que «todo esto crea vulnerabilidad acerca de la deuda pública que restringe espacio al gasto financiero con una deuda extra».

Brasil logró reducir el año pasado su deuda pública neta, en base anual, por primera vez en una década. Pero ésta seguía alta en febrero, al situarse en 960.500 millones de reales (u$s 378.100 millones), o 51,3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Los economistas temen que la relación deuda/PIB se incremente nuevamente en 2005 en la medida en que el crecimiento de Brasil se desacelere tras el nivel máximo en una década que alcanzó el año pasado y el gasto público aumente antes de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva busque la reelección en 2006.

Ter Minassian agregó que Brasil todavía tiene una exposición alta a la deuda indexada a la tasa interbancaria referencial, la Selic.
El Banco Central ha subido esa tasa de interés durante ocho meses consecutivos y en un total de 3,5 puntos porcentuales, a 19,5% anual.

Al respecto, los analistas calculan que cada incremento de un cuarto de punto porcentual aumenta la deuda del gobierno federal en 1.200 millones de reales en un período de 12 meses.

La funcionaria
también consideró que hay riesgos en los vencimientos de la deuda brasileña, sin dar detalles sobre qué períodos consideraba más adecuados. «El vencimiento promedio de la deuda, aunque se está extendiendo gradualmente, todavía es bastante corto», dijo Ter Minassian.

En una nota más positiva, señaló que Brasil había recortado sus niveles de deuda indexada al dólar para reducir la posibilidad de dificultades de pago si su moneda (el real) pierde valor.

Tal deuda representaba cerca de 40% del total de las obligaciones brasileñas en 2003, cuando
Lula llegó al poder, pero ese porcentaje había descendido a sólo 4,94% en marzo, según cifras oficiales recientes. «Medidas para reducir la rigidez del gasto público crearían más espacio para inversiones productivas e inversiones en el área de salud y educación», recomendó la funcionaria del Fondo.

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