Morelia - El secretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow, pidió a los países en desarrollo que administren su deuda con prudencia y fortalezcan su transparencia financiera. «Todos los países, especialmente los emergentes, tienen que manejar con prudencia sus obligaciones de deuda», dijo el funcionario en una conferencia de prensa brindada al término de la reunión del Grupo de los 20, que se celebró en la ciudad mexicana de Morelia.
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Además señaló que «el crecimiento global está lejos de su potencial y está distribuido de manera desigual. Estados Unidos no puede ser el único motor del crecimiento. Europa y Asia deben crecer también».
Al cierre de la reunión, en rueda de prensa, el ministro de Finanzas de Alemania, Hans Eichel, había señalado que «la señal es que la economía mundial está en auge. Todos estamos convencidos de esto». Las razones del optimismo fueron explicadas por el secretario de Hacienda mexicano, Francisco Gil, quien aseguró que en la reunión del G-20 «se dijo que el tercer trimestre de este año la economía de Estados Unidos viene muy fuerte, podría alcanzar una tasa de crecimiento interanual de 6%, ayudada por el último trimestre que también viene fuerte, aunque no tanto como el tercero».
Snow destacó los compromisos alcanzados durante la reunión de ministros de Economía y Finanzas y de presidentes de bancos centrales del G-20 para resolver y prevenir crisis económicas.
Destacó la coincidencia de todos los integrantes del G-20 en la necesidad de convertir las cláusulas de acción colectivas en estándares del mercado, las cuales ofrecen mayores garantías a los inversores en caso de una renegociación de los términos de la deuda.
En el cierre de la reunión, los jefes de Finanzas del G-20, que agrupa a naciones ricas y en desarrollo, dijeron que la economía mundial se recupera claramente, pero existen obstáculos como la deuda latinoamericana y los ataques terroristas que podrían descarrilar el crecimiento.
Snow dijo que el ánimo de los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales del Grupo de los 20 (G-20) reunidos en México fue «positivo», ya que muchos de ellos pronosticaban una expansión mundial de entre 3,5% y 4% para los próximos años. Snow también identificó amenazas para el crecimiento, como el déficit de la cuenta corriente de Estados Unidos, el tipo de cambio fijo de China y los altos niveles de endeudamiento en América latina.
En el comunicado final de la quinta reunión anual del G-20, los ministros de Finanzas dijeron que el impulso al comercio mundial representa un factor clave para el crecimiento y convocaron a la Organización Mundial de Comercio (OMC) para retomar las conversaciones comerciales internacionales tras su reciente colapso en Cancún. «Estamos comprometidos a dar ímpetu al comercio multilateral como uno de los mecanismos más efectivos para promover el crecimiento mundial, reducir la pobreza y asegurar que los beneficios de la globalización sean compartidos por todos, particularmente los países más pobres», dijo el comunicado del G-20.