12 de septiembre 2003 - 00:00

Advirtieron sobre nuevas crisis en deuda emergente

No todas fueron loas para el acuerdo cerrado el martes entre la Argentina y el FMI: Kenneth Rogoff, economista jefe del Fondo, advirtió que la reestructuración de las deudas de países emergentes «no es una panacea»; por su parte Charles Dallara, director del Instituto de Finanzas Internacionales (IFI), que representa a los grandes bancos, criticó duramente dicho acuerdo y puso en duda que vaya a aportar una base sólida para la recuperación del país.

Rogoff aseguró que la deuda pública de los países emergentes puede con el tiempo causar «extendidos problemas» a la economía mundial, y reclamó a esas naciones tomar mayores recaudos en los frentes del gasto y la recaudación fiscal.

En la presentación del Panorama Económico Mundial del FMI de 2003 en Washington, el economista aseguró que la reestructuración de esas deudas «no es una panacea». Pocas horas después de que el FMI alcanzara un acuerdo con la Argentina, Rogoff presentó lo que denominó «recetas» para que las naciones emergentes eviten tener que recurrir a la reestructuración de sus deudas.

«El tipo de medidas que tienen que tomar estos países incluye tratar de reducir el gasto público improductivo, ampliar la base impositiva, mejorar la recaudación fiscal y la administración.
No existen números mágicos, pero si se observa la relación entre endeudamiento y PBI en los países emergentes en Asia y América latina, está alrededor de 60%». Durante su presentación, el economista señaló a Chile como «ejemplo» de superación de los problemas de deuda. «En el pasado, Chile entró tres veces en default y compartió en esos tiempos características comunes con otras naciones en esa situación, pero ya se graduó de ese tipo de problemas».

Por su parte Dallara atacó tanto al gobierno argentino como al organismo multilateral de crédito, al cual acusó de haber «caído prisionero» de las deudas que la Argentina podría no pagarle.

Después de asegurar que el IFI «respeta lo que el FMI ha estado tratando de hacer en la Argentina», Dallara subrayó que «es muy importante que el Fondo no sea capturado por la vulnerabilidad de su propia hoja de balances».

El banquero agregó que «el impulso que la economía recibió por la drástica devaluación de hace año y medio está, inevitable y predeciblemente, perdiendo su efecto y hay que preguntarse qué hace falta para restablecer la confianza que sostenga la recuperación económica».

En ese sentido, Dallara instó a los argentinos a no seguir posponiendo la reestructuración de la deuda en cesación de pagos con los tenedores de bonos globales.
«Eso no conviene a nadie: la vitalidad de la economía argentina a mediano plazo depende en gran medida del acceso a los mercados de capital».

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