13 de mayo 2005 - 00:00

Aerolíneas lanza filial en Perú y pide subir pasajes

Antonio Mata, director ejecutivo de Aerolíneas Argentinas, aprovechó ayer el lanzamiento de su operación en Perú para pedir un ajuste de entre 8% y 10% en el valor de los pasajes de cabotaje, congelados desde fines de 2002 en una «banda» con una variación (entre mínimo y máximo) de 60%. El empresario lo justificó en la necesidad de cubrir la suba del combustible, que ronda 160% desde esa fecha. Mata insistió con el argumento que viene blandiendo desde que la chilena LAN anunció su llegada al país: dejará de volar a los destinos no rentables en caso de que el gobierno no le autorice las subas tarifarias. El miércoles, una alta fuente de LAN había dicho a este diario que en sus planes está volar a Córdoba, Iguazú, Mendoza, Bariloche y otras rutas de alta densidad de ocupación, pero no dijeron nada de cubrir los destinos con menos pasajeros.

La movida de adelantar en casi un año su llegada al mercado peruano debe ser leída como una respuesta al desembarco chileno en la Argentina. La empresa allí se llamará Aerolíneas del Perú -ya tienen una subsidiaria en Chile, llamada Aerolíneas del Sur- en la que (igual que en Aerolíneas Argentinas) la mayoría accionaria está en manos del Grupo Marsans. En este caso, y en virtud de regulaciones peruanas, Marsans tendrá sólo 49% del capital (el resto será de accionistas locales).

Según dijo ayer Mata, «será la aerolínea de bandera de Perú», y su puesta en marcha requerirá una inversión inicial de u$s 10 millones y estimó en «tres o cuatro meses» el inicio de las operaciones de cabotaje de Aerolíneas del Perú, plazo que se extendería a seis meses en lo que hace a vuelos internacionales. El empresario agregó que Aerolíneas Argentinas tendrá un fuerte protagonismo en el desarrollo de la subsidiaria peruana, a la que se aportarán tres Boeing 737-300 (se alquilarán), y a los seis meses, otros tres similares.

• Proyección

En relación con Aerolíneas Argentinas, dijo que estima alcanzar este año una utilidad bruta de unos $ 200,2 millones, que representaría (de cumplirse la previsión) una suba de 54,9% en comparación con la del año pasado. «Pasamos este tiempo sin aumentos de tarifas, mientras que se incrementaron todos los costos, sólo el combustible representa 30%», agregó. «Esto, a pesar de que hay lugares en la Argentina donde se llega con cuatro horas de vuelo y a $ 300, y esa ecuación no cierra bajo ningún concepto». Y si bien dijo que no habían presentado ningún pedido de aumentos formal ante la Secretaría de Transporte, adelantó que lo harán en breve, y reclamó«un trato equitativo» por parte del gobierno en relación con otras aéreas.

Por su parte, José María Llodrá, vicepresidente de AA, anticipó «problemas en el mercado» si LAN sólo cubre los destinos rentables. «Aerolíneas estaría dispuesta a ceder unos puntos de su cuota de cabotaje, que hoy asciende a 85%. Necesitamos competencia en el mercado local, aunque siempre tendremos el dominio en el mercado.»

Llodrá recordó el proyecto de crear subsidiarias también en Paraguay, Uruguay, Bolivia y Ecuador, planes que por ahora no parece que vayan a «volar», al menos en lo inmediato. Reiteró también que a partir de julio Aerolíneas volará a China vía Madrid y desde allí, con código compartido a Japón.

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