15 de marzo 2006 - 00:00

Aerolíneas: otra vez postergan el acuerdo

De drama a comedia de enredos, y de ahí a sainete. Así podría resumirse la saga de los gremios de los técnicos y los pilotos enfrentados con los accionistas de Aerolíneas Argentinas. Es que ayer estos dos sindicatos lograron sumar a la viceministra de Trabajo Noemí Rial a la lista de sus enemigos, después de desairarla en dos reuniones y de remitirle a su jefe, Carlos Tomada, una carta en la que se quejaron del «destrato» que les habría dispensado la funcionaria.

Lo concreto es que recién hoy se sabrá si comandantes y mecánicos retoman las medidas de fuerza o se avienen a la propuesta que les acercará la cartera laboral, propuesta que ya habría sido aceptada por Aerolíneas Argentinas.

El ministerio había citado a las dos partes a las diez de la mañana, adelantando en cuatro horas el horario previsto un día antes. El propósito del adelantamiento era justamente entregar a las partes el documento con la contrapropuesta oficial. Dado que por esas horas los directivos de la empresa Antonio Mata, Gerardo Díaz Ferrán y José María Llodrá estaban aterrizando en Ezeiza desde Madrid, a la sede de Trabajo fueron tres ejecutivos de recursos humanos a buscar el documento.

• Sin poder

Lo propio hicieron los sindicatos, que en lugar de enviar a sus secretarios generales Juan Pappalardo (APTA) y Jorge Pérez Tamayo (APLA) se hicieron representar por dos dirigentes de segunda línea, Sergio Rebecchi y Daniel Biró. La diferencia, según fuentes de la cartera laboral, es que «los ejecutivos de Aerolíneas tenían poder para firmar, y los sindicalistas no».

Por eso, Rial volvió a convocara Pérez Tamayo y a Pappalardo a una nueva cita, esta vez a las cuatro de la tarde. La hora llegó pero los sindicalistas no; una hora y media más tarde, un «enviado» dejó una carta dirigida a Tomada en la que se quejaban por el «destrato» de la viceministra y del director de Relaciones Laborales, Jorge Schuster, hacia ellos, aduciendo «notables diferencias con el trato dado a los representantes de Aerolíneas». Inmediatamente después de conocer el contenido de la misiva, Rial llamó al celular de Pappalardo y mantuvo un más que áspero diálogo con el gremialista que la funcionaria cerró -después de acusarlo de «boicotear la reunión con argumentos infantiles»- cortando la comunicación.

En una reunión con colaboradores cercanos,
Tomada habría aventurado que «estos muchachos» -por los gremialistasestán equivocados, y habría admitido que la situación ya se salió de madre y está volviéndose inmanejable. La versión agrega que el ministro les habría pedido a Hugo Moyano y al colectivero Juan Manuel Palacios que intercedan ante sus colegas para que se avengan a cerrar este conflicto.

A pesar del malhumor (o quizá por eso)
Rial volvió a citar a Pérez Tamayo y a Pappalardo para hoy a las 10.30 en Trabajo. ¿Irán esta vez? Es otra incógnita que se suma a la continuidad en los vuelos de Aerolíneas y de Austral, que Biró puso ayer en duda en declaraciones a la agencia oficial «Télam». De aceptar la invitación, se les entregará la contrapropuesta oficial que busca destrabar (y mantener destrabado al menos por los próximos dos años) un conflicto que tendría muy malhumorado al propio Néstor Kirchner.

• Campaña

Seguramente conociendo el estado de ánimo del Presidente respecto de APTA (que encabeza «desde las sombras» su subsecretario de Transporte Aerocomercial Ricardo Cirielli) otro de los gremios aeronáuticos hizo pública ayer una carta que le enviaron, advirtiendo de una supuesta «campaña para liquidar a Aerolíneas Argentinas». Con la firma de su secretario general Ricardo Frecia y la de su mentora Alicia Castro, la AAA (auxiliares de a bordo) le advirtieron a Kirchner el «peligro que implica lo dicho por Biró (APLA) ante las máximas autoridades del Ministerio de Trabajo que sobre que 'no cesarán sus medidas de fuerza ni aún con 500% de aumento porque quieren cargarse la compañía'». El gremio no aclara cuáles son sus fuentes para tamaña afirmación, pero agrega que «estos mismos individuos utilizan el paro para patrocinar una supuesta reargentinización de la compañía». Cabe apuntar que Castro y Cirielli -al que acusan en la carta de patrocinar «aerolíneas de papel»- mantienen un enfrentamiento de vieja data, más precisamente desde que la ex diputada jugó sus fichas a favor de Air Comet como nuevos dueños de Aerolíneas, todo lo contrario que hizo su par de los técnicos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar