Continuaron ayer las protestas, en el aeropuerto de Ezeiza, de turistas a los que se les impidió abonar la tasa aeroportuaria con medios electrónicos de pago. Soprendidos viajeros que abandonaban el país luego de pasar algunos días de vacaciones se vieron forzados a correr a los cajeros automáticos a retirar fondos de sus cuentas o a pedir adelantos en efectivo contra sus tarjetas de crédito para poder hacer frente a la tasa. El enojo de los turistas se había «inaugurado» el miércoles último, cuando comenzó a aplicarse la prohibición de usar tarjetas de crédito y débito en las ventanillas recaudadoras de dicha gabela; Aeropuertos Argentina 2000 (concesionaria de las terminales aéreas del país) estima en 20% el número de tasas que se abonan con medios electrónicos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La semana pasada la jueza federal en lo Civil y Contencioso Administrativo suspendió esa modalidad, ordenando que sólo se puede pagar en dólares o pesos billete. La complicación tiene su origen en la pelea planteada por dos asociaciones de consumidores para pesificar esa tasa, que hasta el fin de la convertibilidad era de 18 pesos/dólares y desde entonces es de u$s 18.
En virtud de la decisión de la magistrada, la Asociación Civil de Defensa del Pasajero y Usuario de Transporte le envió una carta al presidente Néstor Kirchner en la que expresa su «preocupación» porque acciones de otras entidades «que tienen el objetivo de defender a los usuarios de los aeropuertos terminan perjudicándolos». El párrafo de la misiva se refiere, obviamente, a que los viajeros internacionales deben seguir oblando u$s 18 pero sólo «cash»; la diferencia entre esa cifra y los $ 18 que reclaman pagar otras entidades de usuarios se deposita en una cuenta a la espera de que la justicia se expida sobre la cuestión de fondo, precisamente si es legal mantener la tasa en dólares. Quienes habían realizado el reclamo pesificador ante la jueza fueron DEUCO (Defensa de Usuarios y Consumidores) y la Asociación Cooperativa de Consumidores Libres.