Nada bueno presagiaba la caída de volumen de ingresos a los montos accionarios, pero por un momento los operadores parecieron decir lo que alertaban los indicadores del martes. Ocasión donde la plaza alcanzó a mantener un equilibrio final Merval, con la anuencia de una oferta que se mantuvo encalmada y permitiendo que el rebaje drástico en órdenes de compra no afectara las cotizaciones.
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La prosecución debía volver a contener esa condición de calma vendedora, o bien retomar el camino alcista en el caudal de tomadores de posiciones.
La segunda alternativa no se produjo y, en la primera, después de dejar avanzar al Merval hasta un ilusorio nivel de 1.575 puntos -alejado totalmente del escenario posible reaparecieron partidas vendedoras, buscando hacer la diferencia. Esto originó un vuelco y un derrape que hundió al indicador líder hasta 1.525 puntos finales, una brecha porcentual de más de 2 por ciento.
• Otro retroceso
El volumen del día no llegó ni a $ 60 millones en acciones, aunque conservó participación general de 10% (esto también expone una contracción en negocios con las demás especies). Sostener aumento con otro día de rebaja de órdenes quedaba totalmente desalineado. Y el mercado corrigió la cuestión, por encima del entusiasmo desmedido que pretendió ir a contramano. Finalmente, la fecha quedó dentro de un orden ortodoxo.
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