Alimentos: menores stocks y mayor demanda

Economía

...que la reimplantación de los controles de precios a muchos alimentos sumó malestar entre los productores agropecuarios, que en estos casos siempre resultan afectados por estas restricciones como primer eslabón de la cadena. Mientras, los mercados internacionales siguen sostenidos con la leche en polvo a u$s3.900 la tonelada para noviembre; la carne vacuna que sigue sólida, y los altibajos de Chicago aunque sigue el sostén (por los muy bajos stocks que no se revierten) manteniendo a la soja por encima de los u$s350/t; al maíz en u$s 210/ t y al trigo entre u$s275-280/t.

Localmente, la falta de clarificación sobre la situación de los registros de exportaciones, tanto en trigo como en maíz, a la que se agregó la nueva medida de control de precios de alimentos al consumo (entre otros productos), agregó más incertidumbre en el ya enrarecido ambiente de la producción. Para la cadena de la carne, hay casi certeza plena de un inminente nuevo aumento en los precios de la hacienda gorda para el consumo, debido a la relativa menor oferta de hacienda, entre otras causas, por el estado semivacío de los feed lots (por los precios del maíz, y de los terneros), lo que sin duda arrojará menor volumen de carne disponible. Durante septiembre la oferta total en pie superó apenas el millón de cabezas.

… que algunos datos, como los daños que vienen recibiendo la fruticultura del Alto Valle, hacen prever también que en los primeros meses del próximo año este rubro va a registrar importantes subas de precios por caída y daños en la oferta. Es que las fuertes heladas de principios de este mes, justo en plena floración, sumadas a un granizo de grandes dimensiones en la primera quincena de octubre, que habría afectado unas 600 hectáreas, según consigna AgroValle, causó daños que aún se están evaluando y que van desde la menor producción, hasta la caída de la calidad de la fruta, pasando por la menor absorción de mano de obra para las tareas de limpieza y recolección en las chacras.

Todo esto determina una previsión de achicamiento económico de la principal actividad de la región, tanto más grave en la medida en que los controles de precios al consumo impidan trasladar las mejoras que podrían compensar los menores volúmenes a recolectar. En tal sentido, tanto el estado “real” de los registros de exportación, como la aplicación de medidas restrictivas para los valores al público, al margen del malestar generalizado entre los productores de los distintos rubros que, generalmente son afectados en forma negativa en estas circunstancias, aumentan la incertidumbre en plena campaña, lo que algunos temen pueda incidir también en los rindes por menor utilización de insumos. El tema incluyó una declaración de los exportadores que señala, llamativamente, que “ante versiones sobre el cierre de registros de trigo y maíz (…) hace saber que defiende y promueve la no intervención estatal, y la apertura permanente de los registros de venta al exterior”. Destacan, además, que “(la exportación) no hizo, ni hará acuerdos con el Gobierno para administrar registros y volúmenes exportados”.

… que “los cultivos de papa implantados, que no cumplan con lo determinado, serán objeto de decomiso y su consecuente eliminación definitiva por los medios más adecuados”, determina una resolución de Catamarca para la papa transgénica que se pretenda hacer dentro de la Zona Diferencial, mientras los productores de papa esperan que Tucumán adopte la misma medida, en especial, en la zona proveedora de papa semilla para todo el país.

También desde Buenos Aires, los paperos se pronunciaron en contra de la producción de papa OGM ya que “podría redundar en la perdida de mercados como consecuencia de que los grandes industriales de la cadena de comercialización de la papa decidan no comprar, recibir o procesar papas genéticamente modificadas, en consideración a su vez de que los países importadores de los productos derivados de papa no admiten el consumo de organismos genéticamente modificados (OGM)”, señalan. Igual discusión se está dando en trigo donde muchos productores que están multiplicando el transgénico, no saben que no podrán sembrar trigo convencional en la próxima campaña en esos potreros, para evitar la eventual “contaminación”. “Julián Domínguez y su equipo se comprometieron a poner en práctica medidas que ya están en análisis para poder dar evidencia al mercado de que el trigo no estará contaminado”.

Se entiende desde un Registro Público de Productores, hasta el mapa donde se localizan las actuales 55.000 hectáreas sembradas en 350 lugares, además de las garantías de almacenaje. Esta cosecha podría generar 180.000 toneladas (más los stockeado de la cosecha anterior), de un trigo cuya comercialización hoy no está autorizada y cuenta con el rechazo explícito de los compradores de trigo argentino que se niegan a adquirir trigo o harinas OGM”, señaló la Federación de Acopiadores, tras su reunión con el Ministro de Agricultura.

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