3 de octubre 2006 - 00:00

Amenaza la carne otra vez con suba de precios

La carne no da respiro al gobierno. Su precio desde ahora tendrá una clara presión alcista, es inevitable, por la sequía que afecta al sector. El ganado hoy se negocia muy por debajo de los valores fijados oficialmente, pero los operadores, frigoríficos y ganaderos saben que aumentará. En el gobierno comenzaron a monitorear una vez más la situación. Ya es conocido el enfrentamiento con productores con medidas extremas que llegaron hasta la insólita prohibición de exportar. El campo respondió con el primer paro por cinco días. Setiembre culmina con una inflación de 0,7% o algo superior. El eventual despegue de la carne encuentra al equipo económico en una posición más relajada: el costo de vida seguramente va a ser menor que 10% este año. Plantea interrogantes para 2007, más cuando impacte a pleno la escasez de energía del verano en los precios. ¿Volverá a enfrentarse el gobierno con productores de carne por este aumento de precios? No en teoría, ya que es producto de la fuerte sequía que afecta, pese a las recientes lluvias, a varias zonas ganaderas.

El índice de carne que elabora el Instituto de Promoción deCarnes Vacunas muestra la tendencia bajista del mercadodurante este año.
El índice de carne que elabora el Instituto de Promoción de Carnes Vacunas muestra la tendencia bajista del mercado durante este año.
«El precio de la carne, inevitablemente subirá.» El pronóstico de analistas privados tiene un plazo fijo: será en los próximos meses. Es que si no llueve en las zonas ganaderas no habrá pasturas y tampoco suficientes kilos para enviar a los mercados. Esto presionará el alza de precios. Pero si llueve en las áreas de producción, las pasturas crecerán y habrá interés por aumentar los kilos de los animales. Entonces, comenzará una retención de hacienda en los campos recuperados y, los precios subirán. Las precipitaciones que afectaron Capital y Gran Buenos Aires no llegaban hasta anoche al interior de la provincia de Buenos Aires y al nordeste del país, al menos de la manera que se necesita.

Algunas lluvias son pronosticadas para los próximos días en las zonas de producción, y dicha previsión marca alguna tendencia de mejora para las pasturas.

Este hecho ya comenzó a inquietar prematuramente a los frigoríficos: podría faltar carne y los precios comenzarían a recalentarse apenas se generalicen las precipitaciones.

La mayor disponibilidad de lluvias generaría más oferta de pasto, y entonces un incremento de la oferta de alimento podría inclinar a los productores a retener la hacienda en el campo para ganar kilos, y con ellos, pesos. Un empresario frigorífico que opera en el mercadointerno reconocía ayer que «puede haber faltante de hacienda para abastecer la plaza. El kilo vivo va a subir ya que, por ejemplo, el novillo tiene mucho resto para crecer».

  • Posibles fluctuaciones

  • El precio fijado por el gobierno -y acordado con la cadena de la carne- ronda en $ 2,4 por kilo vivo de novillo en el Mercado de Hacienda de Liniers. Hoy ese mismo animal se paga entre $ 2,15 y $ 2,20, así que la carne no debería modificarse en las góndolas. Sin embargo, los operadores temen fluctuaciones. «No debería haber impacto real en la góndola pero se temen especulaciones. Algunos carniceros podrían realizar aumentos encubiertos», decía un integrante de la cadena de la carne que, escudado en el anonimato, apuntaba directamente contra un sector, el comercializador. Se ha dicho reiteradamente que la baja del ganado en pie, que no fue traducida directamente al consumidor, ha generado «ganadores y perdedores» y resquemor entre los integrantes del sector de la carne. Pero públicamente nadie acusa. Un relevamiento del Instituto de Promoción de Carnes Vacunas (IPCVA) indicaba ayer que «las categorías de consumo muestran descensos promedio de 7% respecto de los valores de principios de año. Sin embargo, el precio que pagan los consumidores por la carne proveniente de hacienda liviana sólo se encuentra entre 1%/1,5% por debajo de los valores de enero». El mismo informe reconoce que durante setiembre los precios de los distintos cortes de carne vacuna se mantuvieron estables. El índice del IPCVA muestra la tendencia bajista impuesta al ganado.

    «Lo cierto es que muchos productores afectados por sequía comienzan a malvender su hacienda antes de que ésta se vea afectada.» Un productor norteño reconocía que «los productores que tienen resto económico pueden suplementar y soportar la falta de pasturas con un porcentaje considerable de inversión que les permitirá, sin embargo, salvar su capital. Pero el gran problema lo padecen los pequeños ganaderos, muchos de los cuales van a desaparecer...».

    Las tres entidades de la producción que negocian juntas el tema carnes (Rural, CRA y Coninagro), en tanto, suspenderían el «miniplán» que tenían acordado para presentarle al gobierno. Pero insistirán sobre el peso mínimo de faena que aún rige y que Economía no quiere modificar ya que sostiene que «se rifa el futuro de la ganadería». Pero los dirigentes del campo rechazan dicha afirmación.

    Precisamente, la posibilidad de discutir la flexibilización de restricciones sobre el peso mínimo de faena será el tema central que Confederaciones Rurales Argentinas presente a Felisa Miceli cuando visiten el Ministerio de Economía ( algunos especulan que el encuentro se dará entre hoy y mañana), un dato guardado con recelo por los dirigentes ruralistas aunque algunos indican que Miceli aún no los llamó para el encuentro.

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