Amenaza la oposición con frenar en el Congreso traspaso de Aerolíneas
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Julio De Vido mantuvo ayer una reunión con la plantilla gerencial de Aerolíneas. El objetivo
fue informarla sobre lo que hará el gobierno.
Otro radical, el diputado Alejandro Nieva, que viene investigando a Aerolíneas Argentinas desde hace dos años, también cargó contra la empresa, De Vido y Ricardo Jaime: «Tanto las responsabilidades empresarias y como de funcionarios deben quedar en claro. Se ha producido el vaciamiento de una de las principales empresas de servicios, y no pueden quedar impunes los responsables».
El ánimo en la oposición, entonces, es no facilitar la operación (aunque teniendo en cuenta los riesgos que corre el personal de la empresa) si antes no se clarifican los números de la transferencia, la deuda a asumir y el control de la nueva aerolínea.
El peronismo disidente ya se asoció a la misma idea. Hilda Chiche Duhalde explicó ayer que considera un error el salvataje de Aerolíneas en estas condiciones y hasta se entusiasmó con pronosticar que «será difícil que reúnan el número» para la votación. La Coalición Cívica también está investigando y prepara la artillería para Diputados y el Senado.
Patricia Bullrich, que de su época de ministra de Trabajo conoce bien la relación con los gremios aeronáuticos, se encuentra a cargo del debate. «Estamos trabajando sobre hechos consumados. La empresa ya la destruyeron en una relación donde Marsans termina aceptando todo y el Estado que arma una regulación a medida».
«Por ahora no hay demasiadas posibilidades: no se puede echar a 10.000 personas», decía ayer Bullrich.
Pero también dejó en claro que «no queremos entrar en la estatización como una medida de Estado anunciada con bombos y platillos. Hace años que este gobierno está destruyéndola. Esto no es una conquista. No aceptamos que esto sea un paso revolucionario de la Presidente».
Al mismo tiempo la Coalición Cívica sostiene una teoría similar a la del radicalismo: «No vamos a ser cómplices de que el Estado cargue con un muerto, que asuma la deuda y después le venda la empresa a algún amigo», dicen los seguidores de Elisa Carrió.




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