25 de febrero 2002 - 00:00

Anunciarán canje de los plazos fijos por BONEX

El ministro Remes Lenicov anunciará el viernes el menú de títulos públicos que se ofrecerán a los ahorristas que tengan plazos fijos dentro del «corralito». El tope fue fijado en u$s 30.000 para canjearlos por estos nuevos BONEX, denominación que ya usan hasta los propios funcionarios del Palacio de Hacienda para los nuevos papeles de la deuda.

Una objeción pusieron el secretario de Finanzas, Lisandro Barry, y su asesor Raúl Palacios en reuniones mantenidas con banqueros el jueves y el viernes pasado: si se genera mucho atractivo en los títulos en dólares y la mayoría de los ahorristas se vuelca al BONEX, aumentará notablemente el total de la deuda pública en la moneda norteamericana. Cabe recordar que con la devaluación y la brusca caída que tendrá el PBI este año, el endeudamiento seguirá alto en términos relativos, más si se toma en cuenta que, además, el gobierno emitirá títulos públicos para compensar a los bancos (por la salida de la convertibilidad y la pesificación uno a uno de los créditos). Incluso en las reuniones arriba mencionadas, los funcionarios destacaron que «por pedido del FMI no podemos poner cláusulas atractivas en los BONEX».

•Elección

La intención del equipo económico es ofrecer títulos en pesos y dólares a tasa fija y variable. Cada ahorrista deberá elegir la alternativa por la que reemplazará de la reprogramación, sus plazos fijos por estos títulos de la deuda, pero siempre con el tope de los 30.000 pesos o dólares. Esto incluye a los inversores con plazos fijos superiores a ese monto, pero que hasta 30.000 podrán canjear por el BONEX.

El plazo del nuevo título es lo que está en discusión, aunque en Economía son propensos a que se mantenga en 10 años, tal como anticipó este diario. Barry y Palacios tienen deudas todavía respecto de los pagos intermedios que deben hacer los papeles. Se barajó la posibilidad de que se traten de bonos «cupón cero», es decir, papeles que no hagan ningún pago de interés ni amortización de capital, sino hasta su vencimiento final. Lo que quieren en Economía es no comprometer ingresos en los próximos años para atender pagos de la deuda. De hecho, aún con una tasa de interés de 2% anual, que es la que se venía esbozando como probable para los BONEX, las finanzas públicas están tan comprometidas que por ello predomina la idea de no hacer pagos intermedios por lo menos por tres años.
Esta oferta que se hará a inversores está en el marco de una estrategia gradual del gobierno de descomprimir el «corralito». Aún se mantiene la esperanza dentro del equipo económico de que mediante una ayuda del Fondo Monetario en los próximos 60 días, se pueda abrir más el «corralito». Concretamente, Remes Lenicov apunta, según confesó en reuniones con economistas la semana pasada, a liberar completamente la parte «transaccional» del sistema financiero, es decir, las cuentas corrientes y las cajas de ahorro, con la ayuda de organismos internacionales. Pero esto después de cerrado el período de utilización de los plazos fijos para la compra de 0 km e inmuebles y claro, cerrar un acuerdo con el FMI, hoy altamente improbable de lograr.

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