17 de noviembre 2003 - 00:00

Aparece crédito a 5 años para público

Esta semana, los principales bancos privados de la plaza se volcarán a ofrecer créditos hipotecarios para el público. Ya lo estaban haciendo la banca oficial y sólo dos entidades privadas. Con una Argentina incierta a mediano y largo plazo, los créditos que se ofrecían a tasa variable no atrajeron y tuvieron una respuesta prácticamente nula. Los plazos en este caso llegaban hasta 15 años. Ahora, por primera vez desde la salida de la convertibilidad, hay ofertas a tasa fija en pesos a cinco años de plazo con tasas menores a 11% anual. Incluyendo gastos y comisiones, el costo financiero llega a casi 15% anual. Es una señal positiva, fruto de la liquidez acumulada que tienen los bancos, pero hay restricciones. Las tasas son similares a las de la convertibilidad, con salarios también iguales, pero los inmuebles subieron fuerte, 100% en promedio, desde la devaluación. Si antes se podía acceder a un departamento de tres ambientes, ahora el crédito alcanza para uno de un ambiente y medio. Los salarios, por más dirigismo que haya desde el gobierno, lamentablemente no se recuperaron en términos reales. Por eso, el acceso a este tipo de préstamos inicialmente se concentra en familias de altos ingresos.

La oferta que lanzó Banco Río en el mercado de créditos hipotecarios, con tasa fija en pesos a cinco años a 10,45% anual (el costo financiero total es de 14,9%) y un monto máximo de crédito de $ 300.000, generó que entre las principales entidades privadas ya estén armando sus estrategias para salir a competir progresivamente en este segmento esta misma semana.

Para el gobierno, es clave que comience a activarse el mercado crediticio para sostener la recuperación económica. Hasta ahora, los datos revelan que, luego de una vertiginosa caída, se llegó a un nivel muy bajo ($ 26.000 millones de créditos al sector privado), que por ahora se mantiene como meseta. Sólo se ven recuperaciones en algunas líneas de corto plazo, como los préstamos personales y la financiación con tarjetas de crédito.

Las condiciones de estos nuevos créditos en pesos son, a simple vista, como los que se ofrecían en la convertibilidad. Así, las tasas son similares pero los ingresos también, con departamentos que en pesos subieron fuerte desde 2002. Claro que los pesos que pueden obtenerse a través del préstamo difícilmente alcancen para la compra ni siquiera de 50% de una vivienda por el fuerte aumento de los inmuebles en moneda local (los precios en promedio subieron más de 100% en pesos, aunque cayeron levemente en dólares).

«La línea sirve fundamentalmente para aquellos que ya tienen una vivienda y buscan mudarse o refaccionar, o para los que ya tienen tomado un préstamo de largo plazo y quieren seguir con tasas más bajas. Es mucho más complicadopara acceder a la primeravivienda, por la restricción salarial».


Por ejemplo, si un individuo quiere acceder a un préstamo de 100.000 pesos, unos 35.000 dólares, deberá demostrar ingresos elevadísimos si opta por la tasa fija a cinco años.
Tendrá que pagar una cuota mensual de $ 2.350 (sin incluir otros gastos), que no debe representar más de 30% de su ingreso total. Por lo tanto, el ingreso familiar deberá aproximarse a los $ 8.000 mensuales.

• Competencia

La entidad que controla el grupo español Santander salió a competir con las ofertas de líneas que hasta ahora monopolizaban los bancos Nación, Ciudad y Credicoop. En estos casos, ya estaban ofreciendo plazos de hasta 15 años, pero con tasas más altas (entre 14% y 16% anual) y montos mucho más bajos, disponibles para prestar (hasta $ 120.000). En los próximos días, se sumarían a la lista, entre otros, el BBVA Banco Francés y el Macro.

Pero hasta ahora el problema, más que de oferta, pasa por la escasa demanda, que podría reaccionar ante la baja de tasas.
Los $ 9.400 millones que aún existen en el mercado de crédito hipotecario representan apenas 2,5% del PBI, un nivel incluso más bajo que el registrado por la Argentina en la década del '80. En lo que va del año, este segmento ya tuvo una caída de 18% del stock total ante las cancelaciones masivas, y casi nula entrega de préstamos nuevos, según los informes del Banco Central que preside Alfonso Prat-Gay.

Además de la línea a tasa fija en pesos, la entidad también salió a ofrecer préstamos a tasa variable: a cinco años el costo es de 8,45% anual, a diez años de 9,95% anual y a 15 años asciende a 10,95%. La variación es trimestral y se rige según la tasa de plazos fijos de 30 a 59 días para el público. Como esta tasa hoy está en niveles muy bajos (4,5% anual en moneda local), debe esperarse que se produzcan subas importantes desde este nivel, lo que podría encarecer el préstamo.

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