Los índices se usan para tratar de representar, de manera rápida y relativamente inequívoca, lo que pasa con los mercados. Si miramos lo ocurrido ayer, cuando el NASDAQ trepó 1,84%, quedó apenas 0,21 de punto debajo del máximo de la jornada, mientras el Dow ganó 1,04% para terminar 25 puntos debajo de su correspondiente máximo, la conclusión es que los papeles tecnológicos tuvieron una mejor rueda que los Blue Chips. El problema es que los índices, siendo apenas una expresión numérica unidimensional del mercado, no pueden decirnos más de lo que pueden decirnos. Por ejemplo, esto en nada refleja un fenómeno que se ha venido dando de manera persistente en las últimas semanas y que es la consistencia con que se están marcando nuevos máximos/mínimos anuales entre los papeles que cotizan en el NYSE/NASDAQ. Ayer, por ejemplo, los nuevos máximos superaron 3,68 a 1 las nuevas bajas en el mercado de voceo, mientras que en el electrónico las bajas ganaron por 2,98 a 1 a las nuevas subas. Con apenas la rueda de hoy y la del viernes por delante, la posibilidad de que el año 2000 quede en la historia de los papeles tecnológicos como el de peor evolución no está del todo segura, ya que con una merma de 37,6% sería relativamente fácil quedar retrocediendo menos de 35,1% que se anotó en 1974. Pero de todas maneras no hay que olvidar que en realidad estamos hablando de un índice totalmente diferente en cuanto a su importancia para la economía norteamericana. Si bien el volumen negociado creció con la presencia de los inversores europeos (especialmente en el NYSE), de todas maneras la sensación fue de una jornada de poco interés, en la que se apostó por algunos papeles de la nueva economía, especialmente los fabricantes de chips infraestructura y hardware, al tiempo que entre las cotizantes más tradicionales, los laboratorios y las empresas de consumo, fueron las más favorecidas (teóricamente lo mejor para tener en tiempos de recesión). Si las cosas no fueron mejores, se debió en parte a la flojedad mostrada por Microsoft, Oracle y Yahoo! Para demostrarnos que el mercado sigue atento a lo que prenuncian los números de las empresas, el anuncio de Networks Associates (fabricantes del antivirus McAfee) fue castigado con un derrumbe de 60% en el precio de sus acciones. Se está hablando de que podríamos tener el efecto enero (suba de PyMEs) más poderoso de los últimos 10 años. El consejo es cuidado, no olvidar que éste es un fenómeno básicamente demócrata.
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