Abastecimiento y exportaciones, con fuertes restricciones

Economía

…que, en el momento de mayor actividad en el sector, al inicio de la estratégica cosecha de granos gruesos (maíz, girasol, soja, etc.), con la vendimia al 50%, y con la primera vacunación anual contra la aftosa en puerta, entre otras varias actividades, es obvio que el campo no puede detener su actividad por “cuarentena” porque, además, las ciudades siguen requiriendo el abasto de alimentos. Sin embargo, las alteraciones ya están a la orden del día con las controvertidas restricciones al tránsito impuestas hasta ayer por 7 provincias, y habrá que ver como se solucionan en las próximas horas con una normativa nacional que, por un lado, inhibe más aún los movimientos y traslados (más complicado aún en las actividades que requieren cosecheros/zafreros), pero debe dictaminar el orden nacional para que no surjan situaciones anárquicas, aduanas interiores inconstitucionales y, simultáneamente, se provoquen daños económicos aún mayores. En la pesca, por caso, los buques que entran a puerto ya no salen, pero se procesa la captura y se le da frío. Hasta ayer, también se habían podido embarcar exportaciones, tal vez entre las más “fuertes” del año, ya que se está a menos de un mes de la Semana Santa. No estaba ocurriendo lo mismo con algunos de los puertos más importantes del Gran Rosario, como el de Cofco, ACA, Renova, AGD, o Dreyfus, ya que la comuna de Timbúes, donde se encuentran, decidió “un cese de actividades comerciales, incluyendo la exportación de alimentos, con el pretexto de prevenir la expansión del coronavirus”, según señalan en un comunicado. Agregaron también que la aplicación de esta norma comunal “acarrearía consecuencias nefastas para la Argentina, al afectar a una industria que (cumpliendo con todos los protocolos y recaudos pertinentes para la no propagación del Covid-19), genera el imprescindible ingreso de divisas al país en este momento delicado”.

…que, en materia de ganadería se esperaba que hoy entraran a Liniers más de 20.000 cabezas, en parte por los nuevos feriados de la próxima semana, pero también por el desconcierto de toda la cadena sobre las condiciones para operar a partir de ahora. Por ejemplo, se sabe que hasta en el seno del propio Gobierno no hay homogeneidad de criterio sobre el “cierre” del mayor mercado físico de hacienda, que hasta ahora sirvió para garantizar la transparencia de este sector, y el abastecimiento por lo menos, de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Sin embargo, los requerimientos para evitar que se produzca el desabastecimiento de carne y tampoco se corte la cadena de pagos, determinó que la Cámara de Feed Lots (engorde de hacienda en encierro), alertaron para que “no se interrumpa el movimiento de hacienda gorda a faena; quede fuera de restricciones el traslado de insumos y materias primas para la alimentación de la hacienda, y se garantice el traslado de personal de forma individual desde los pueblos a los establecimientos”, señalan en un comunicado. Por su parte, la Cámara de la Industria Frigorífica (CADIF), además de pedir también la garantía de traslado del personal, destacan la necesidad de “ generar un protocolo sanitario único oficial y obligatorio para unificar los criterios; asegurar la presencia de personal oficial en áreas críticas de control sanitario y emisión de documentos; prestar atención a maniobras especulativas, y considerar la excepción en el pago de aranceles, aportes provisionales y otros”, entre otras cuestiones, todo lo cual da cuenta del desconcierto y la preocupación en los distintos sectores productivos, lo cual incluye el inmenso movimiento alrededor del Mercado Central que concentra la provisión y control de calidad, de frutas y verduras.

…que, al margen de la inquietud por la infestación virósica individual, y colectiva, hay preocupación creciente en las empresas por como se podrá seguir operando, en especial en algunos casos donde el personal no quiere asistir, aunque se den las mayores seguridades sanitarias, tal lo que ocurre en algunas plantas frigoríficas, y también en el sector lácteo que debe proceder a la recolección diaria de la leche de los tambos, procesarla, y mantenerla en frío, o en stock, según el producto. En todos los casos, una inquietud adicional pasa por la cadena de pagos que, en general, funciona con cheques diferidos que se van renovando, y que ahora no está asegurado el cobro por la fuerte conmoción también económica que se da en el país. Todo esto en el marco de derrumbe en las cotizaciones internacionales de los principales productos que exporta la Argentina e, incluso, del etanol en EE.UU. por la abrupta baja en el consumo de combustibles en ese país, que ya se estima en 60% en los últimos meses. En ese contexto, cobra especial significación el comunicado de la Mesa de Enlace al Gobierno, en el que destacan que “El bien común y la unidad nos presenta una oportunidad para trabajar juntos y producir más, como siempre lo hemos hecho. Estamos a disposición para que con nuestro espíritu de esfuerzo y perseverancia, continuemos haciendo honor al compromiso histórico de producir alimentos de máxima calidad para nuestros compatriotas y para los ciudadanos del mundo que los demandan”, y se ponen “a disposición para trabajar y hacer crecer con unidad y dialogo a nuestra querida Argentina”.

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