La vuelta de los piqueteros produjo, otra vez, más de un engorro a paseantes y automovilistas en el centro porteño. También a ingenuos ciudadanos que, sorprendidos por los grupos de quejosos, de pronto se vieron envueltos en la manifestación y no sólo perdieron la compostura. Un hombre de cabello cano, identificable como Aldo Pignanelli, ex titular del Banco Central, padeció el remolino en todo el sentido de la palabra: le arrebataron mil pesos que tenía en el bolsillo. Aunque nadie lo reconoció como ex funcionario, igual los amigos le recomendaron salir a la calle con un cartel que diga: «Ya no soy presidente del Banco Central».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario