13 de mayo 2005 - 00:00

Aunque economía mejora, EE.UU. aún no festeja

Washington (EFE) - Las últimas cifras macroeconómicas de Estados Unidos han superado las expectativas y han colocado al dólar en su mejor cambio desde hace seis meses, pero tanto los expertos como los mercados creen que es pronto para festejar. La fría acogida que Wall Street ha dado a los últimos datos de indicadores económicos es, según los analistas, un buen reflejo de la emoción contenida que impera en Estados Unidos.

Ni el favorable dato de desempleo de abril -que superó las previsiones- ni un déficit comercial mejor de lo esperado han logrado que los principales indicadores bursátiles se libren de los números rojos.

La falta de entusiasmo se repetía ayer en los mercados, que estrenaron el día con un ánimo gris del que sólo se salvó el dólar, el único que celebró las robustas cifras de ventas minoristas de abril en ese país.

• Preocupación

Para JP Morgan, la dificultad del Dow Jones de Industriales para salir del pozo -el Dow pierde algo más de 4% este año- obedece a la preocupación por los resultados empresariales. El banco de inversión prevé que el crecimiento de los beneficios se irá reduciendo gradualmente y será casi nulo a finales de 2006.

En ese sentido, Jay Bryson, economista global de la firma financiera Wachovia en Carolina del Norte, dijo que «la economía estadounidense está en medio de un ciclo en el que se espera un crecimiento moderado». La desaceleración, de todos modos, no parece preocupante a juzgar por los datos de la firma Thomson First Call, que indican un repunte promedio de 14% por ciento en los beneficios de las compañías que integran el índice S&P 500.

La cifra está por debajo de 20% registrado en el mismo período del año pasado, pero todavía supera 7,6% vaticinado a principios de año y la media histórica de 7%.

• Inflación

Según Bryson, el factor realmente determinante será la inflación, ya que de producirse un repunte significativo la Reserva Federal tendría que acelerar la suba de tipos de interés. Esto dañaría aun más la evolución bursátil y la confianza de los consumidores, el verdadero motor económico.

Precisamente, un informe publicado el martes señalaba que el optimismo de los consumidores está en el nivel más bajo desde febrero de 2001.

El estudio elaborado por
Investor's Business Daily y TechnoMetrica Market Intelligence indica que la confianza cayó a 47,2 puntos, un nivel sintomático de pesimismo.

La combinación de debilidad bursátil, con tasas al alza y elevados precios del crudo, hace que firmas como Merrill Lynch se muestren pesimistas sobre la marcha de la economía global
. El banco de inversión cree que habrá más noticias malas que buenas en los próximos seis meses y prevé una tendencia a la baja alimentada por la titubeante economía europea, el endurecimiento monetario en EE.UU. y los mayores precios del petróleo.

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