30 de mayo 2002 - 00:00

Automotrices con Lavagna hoy rechazan pago en bono

"¿Cómo les decimos a las casas matrices que nos quieren dar otro papel?", se preguntó, angustiado, un directivo de una automotriz.

El mecanismo que impulsa el gobierno para autorizar a los ahorristas a comprar autos nuevos con bonos puso en alarma al sector. Con una posición de rechazo a este sistema, la cúpula de ADEFA, encabezada por Luis Ureta Sáenz Peña, se reunirá hoy con el ministro Roberto Lavagna y el secretario de Industria, Carlos Leone.

La oposición de las automotrices a la medida oficial para solucionar el problema del «corralito» se debe a que las empresas venderán 0 Km a cambio de bonos que no podrán utilizar, a diferencia de los plazos fijos que podían pasarlos a cuentas a la vista para su utilización.

«El Estado, por la deuda de u$s 350 millones del Plan Canje, nos dio un bono y ahora quiere que nos quedemos con más bonos que no podremos utilizar. Esta situación es imposible de defender cuando damos explicaciones a las casas matrices», agregó el directivo.

•Deuda pesificada

Además de estos u$s 350 millones se suman otros u$s 750 millones en concepto de devolución de IVA y de IVA Exportador e Inversión. En total, el Estado en default le debe al sector 1.100 millones de dólares que ahora son pesos. Por el otro lado, las automotrices locales tienen un pasivo en el exterior de u$s 1.150 millones que no hay posibilidad de pesificar de ninguna manera. «Si hablamos de dólares y tenemos en cuenta lo que debemos y lo que nos deben, estaríamos en equilibrio. Nos quedaría una deuda de u$s 500 millones por parte de las compañías financieras de las propias marcas», agregó el directivo. Las empresas del sector ven con mejores ojos el sistema de compra de autos con plazos fijos que funcionó hasta el 15 de abril porque les permitía pasar los certificados a cuentas a la vista y movilizar el dinero para pago de sueldos, proveedores e impuestos, entre otras cosas.

En poco más de 30 días se vendieron por este sistema más de 25.000 autos.
En mayo, sin este mecanismo, la realidad del mercado es contundente: las fábricas entregaron a concesionarias alrededor de 4.000 vehículos. Un volumen que, según la capacidad instalada total -como adelantó Ambito financiero-, se podría fabricar en un solo día.

Según el último texto del decreto, las empresas que reciban los bonos tendrán un cupo por el que podrán ir al Estado a que les recompre los papeles. Este punto genera muchas dudas en el sector. «Nosotros vendemos los autos, y el Estado, teóricamente, nos va a comprar los bonos.

El problema es que es el mismo Estado el que nos debe u$s 1.100 millones y que ahora está quebrado», reflexionaron en otra automotriz.
El otro tema importante que se analizará hoy entre el ministro y las automotrices es el acuerdo con Brasil que podría reforzar las exportaciones argentinas a ese país. Los puntos conflictivos son la mayor flexibilidad para exportar e importar autos entre los dos países y el grado de componente regional de los vehículos producidos en el Mercosur. En el gobierno son optimistas y creen que se llegará a un acuerdo antes de fin de junio, pero la situación de Brasil es complicada porque está en un proceso electoral que no permite concesiones y, además, muestra signos de recesión. La preocupación en este caso se extiende a los autopartistas que ven con preocupación la situación de las terminales por la caída de las ventas internas.

•Unica solución

La exportación parece hoy la única salvación. La entidad que agrupa a las fábricas de componentes (AFAC) presentó un informe en una comisión bicameral de Industria del Congreso para reestructurar la industria y lograr un agrupamiento productivo entre todos los sectores automotores.

Según AFAC, es necesario que se avance en el acuerdo con Brasil que permitirá exportar este año alrededor de 100.000 autos. A esto hay que sumarle el convenio con México (50.000 unidades) y Chile (27.000 unidades), que con un mercado interno de unos 70.000 vehículos sumaría una producción total de 250.000 autos.
«Este volumen nos aseguraría un puente hasta que se reactive la economía mientras avanzamos hacia la reestructuración del sector para tener una industria integrada y competitiva», aseguró el presidente de AFAC, Rodolfo Achille.

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