Detroit - Las automotrices Chrysler, General Motors y Ford anunciaron ayer que sufrieron fuertes caídas de sus ventas en Estados Unidos durante setiembre en medio de la grave crisis financiera que vive aquel país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según los analistas del mercado, la turbulencia en el sector financiero estadounidense y las preocupaciones en Wall Street pasaron por encima de los altos precios del combustible como una razón para la desaceleración de las ventas de la industria, que durante agosto descendieron 11%.
Para Chrysler, la demanda de sus vehículos cayó 33% el mes pasado, con ventas totales de 107.349 unidades. El grupo informó que la marca Chrysler cayó 40%, mientras que sus otras marcas, Jeep y Dodge bajaron 43% y 25%, respectivamente. «La economía atraviesa una difícil reestructuración, lo que se traduce en una gran incertidumbre entre los consumidores», explicó Jim Press, vicepresidente de Chrysler. Además, el cuarto fabricante de Estados Unidos dijo que «las cifras reflejan la alta volatilidad del ambiente económico», así como las menores compras de las empresas de alquiler de automóviles.
En tanto, Ford anunció que sus ventas en el mercado estadounidense cayeron 34,6%, a sus niveles más bajos del año, debido a las dificultades de la economía y condiciones más duras para el otorgamiento de créditos. «Los clientes y concesionarios están en una situación muy frágil.
Dejá tu comentario