Avance: acordaron un mecanismo para frenar invasión desde Brasil
Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva concluyeron ayer la que fue la primera visita de Estado en Brasil. Lo más importante fue que ya es seguro que antes del 31 de enero se firmará el acuerdo para restringir las importaciones brasileñas cuando causen daño a algún sector industrial argentino. Kirchner le reconoce a cambio a Lula su preeminencia regional. Brasil no pierde, ya que sus empresas se radicarán en la Argentina y, con las ganancias que obtengan, equilibrarán cualquier pérdida. Se negoció también la próxima política automotriz común, por ahora sin definiciones.
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La pasión futbolistica no estuvo ausente en el encuentro de los presidentes de Brasil y la
Argentina. Lula le obsequió a Kirchner camisetas del Corinthians y el Palmeiras.
La aceptación de la alternativa la dio Miceli, al declarar que en la Argentina «hay una comprensión de que el esfuerzo de negociación evita costos de los dos lados y hasta eventualmente cuestiones judiciales de arbitraje»,
• Extensión
Furlan adelantó además que la CAC podría extenderse al ámbito del Mercosur (que los dos países forman con Paraguay y Uruguay). Esto no sería en principio una buena noticia para la Argentina, ya que los dos socios menores del bloque podrían aplicar las salvaguardias contra las exportaciones locales, siguiendo la misma lógica que el gobierno de Kirchner aplicará a las importaciones brasileñas.
Miceli y Furlan abordaron además la cuestión de la liberalización del comercio de autos, que estaba prevista para el 1 de enero de este año, pero que fue aplazada a pedido argentino.
• Prórroga
El sistema anterior, que incluye un mecanismo de compensación de importaciones, fue prorrogado hasta marzo; y según la visión de los negociadores que se reunieron ayer en Brasilia, también en este tema las partes estarían cerca de un acuerdo y lo firmarían antes del primer trimestre de 2006.
En este caso, los temas que separan a los dos países para firmar la nueva Política Automotriz Común (PAC) son tres. Por un lado, la Argentina reclama que el nivel de intercambio sea medido por cada terminal y no tomando el sector automotor como un todo, ya que con esta medida el mercado local se garantizaría que estarían produciendo todaslas terminales locales. Por otro lado, la Argentina quiere que también el sector autopartista se incluya en el acuerdo automotor, con la intención de favorecer la radicación de estas empresas en el país, ya que la PAC incluye la obligación de que 60% de las autopartes utilizadas en la fabricación de un vehículo sean locales.
Finalmente Brasil aún no está convencido de aceptar que no habrá liberalización del comercio bilateral en ningún momento, tal como reclama la Argentina.



