Los banqueros cruzaron ayer llamados hasta última hora para efectuar la primera evaluación del fallo que dio a conocer la Corte Suprema avalando la pesificación. «Claramente no nos favorece, pero habrá que ver a cuánto llega el perjuicio», explicaron a este diario.
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Les preocupa más, en realidad, el peso de las costas judiciales que deberán afrontar y el ajuste de tasas que dispuso la Corte, que el pago de las medidas cautelares pendientes. Las primeras conclusiones que se sacaron en limpio son las siguientes:
En los amparos que aún no tuvieron una resolución definitiva sino parcial, las entidades tendrán que hacer frente a la diferencia para cubrir el valor de $ 3,08 por cada dólar depositado. Esto implicará un pago en efectivo por parte de las entidades que podría llegar a un monto significativo.
Las medidas cautelares que recayeron sobre las entidades se toman como «pago a cuenta», con lo cual la Corte procura que los bancos no puedan efectuar reclamo alguno. La idea de las entidades pasaba por reclamar (al menos a los clientes grandes) la devolución de los amparos pagados cuando la cotización del dólar libre superaba a la que surgía de $ 1,40 más CER más 2%.
La decisión de la Justicia de aumentar la tasa de interés de 2% a 4% implica una diferencia a favor de los ahorristas y en contra de las entidades que éstas no tenían bajo consideración. «En cinco años, que van de febrero de 2002 a febrero de 2007, significa que la devolución del depósito es al menos 10% mayor y esto no había sido contabilizado», explicaba por anoche un banquero.
Se abre explícitamente, tal como anticipó este diario, la posibilidad de que los ahorristas reclamen por «daños y perjuicios» ante las entidades, más allá de la restitución de su depósito a $ 3,08. De esta manera, podría abrirse una catarata de demandas civiles por parte de aquellos clientes que se consideren perjudicados por no haber contado con el dinero en tiempo y forma.
El pago de las costas judiciales correría por cuenta de los bancos si reciben un fallo desfavorable en segunda instancia. Así se dispuso en el caso analizado por la Corte, en el cual debería ser BankBoston el que haga frente a esta obligación. La situación podría repetirse en otros miles de casos.
La única alternativa de defensa que evaluaban en algunos bancos era la posibilidad de demandar al Estado. El motivo es que el gobierno entregó en su momento un BODEN 2007 para compensar a las entidades por la denominada pesificación asimétrica, esto es la brecha entre el depósito pesificado a $ 1,40 más CER más 2% contra los créditos transformados a $ 1 más CER más 2%. Claro que como ahora a un importante grupo de ahorristas se reconocerá una tasa de 4%, esto generaría un perjuicio adicional para las entidades. Aunque todavía no está completamente claro cómo se aplicará el fallo de la Corte, un banquero daba el siguiente ejemplo para entender mejor su impacto. Es el siguiente:
Un ahorrista con 10.000 dólares que fue pesificado presentó un recurso de amparo en 2002 para recuperar la totalidad de su colocación.
Consiguió una medida favorable, pero sólo por 50% a fines de ese año. Cobró, por lo tanto 5.000 dólares al tipo de cambio libre, que se situaba en $ 3,50. Por lo tanto, recibió 17.500 pesos.
Según el banco ya se había cancelado la totalidad de la deuda, mientras que el ahorrista seguía reclamando los restantes 5.000 dólares. El caso quedó estancado hasta llegar a la Corte.
La resolución del Tribunal es que el depósito debe devolverse a $ 1,40 más CER más 4%, que equivale aproximadamente a $ 3,08 (el cierre del dólar ayer). Implica un valor total de $ 30.800. Como el depositante ya cobró $ 17.500, tendría derecho a reclamar los $ 13.300 restantes.