11 de junio 2003 - 00:00

Bancos líquidos por temor a más amparos

Bancos líquidos por temor a más amparos















Más de la mitad de los fondos que ingresaron a los bancos desde mediados del año pasado fue utilizada por las entidades para recomponer su situación de liquidez. De los $ 16.551 millones que ingresaron a los bancos desde el tercer trimestre de 2002, $ 8.400 millones se inmovilizaron en cuentas corrientes del Banco Central y en la propia caja de las instituciones (bajo el rubro «disponibilidades»).

Así se desprende de un informe elaborado por el director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella, Pablo Guidotti, que detalla las fuentes del nuevo efectivo ingresado a las entidades y la aplicación de los fondos.

El estudio demuestra claramente por qué sigue sin recuperarse el crédito pese a que los bancos están en una posición mucho más cómoda de liquidez. También deja en claro que una porción importante de los fondos, que podría haberse destinado a préstamos, terminó pagando amparos de los ahorristas.

•Fuentes centrales

Entre el tercer trimestre de 2002 y el primero de 2003, los bancos tuvieron dos fuentes centrales (y prácticamente únicas) de fondeo: el aumento de los depósitos por $ 8.800 millones y la cancelación neta de créditos del sector privado por $ 8.100 millones. Esta cifra se reduce levemente por la devolución de redescuentos al Central por $ 354 millones.

Claro que un porcentaje muy importante de esta liquidez quedó inmovilizado en las propias entidades, que de esta forma prefirieron cubrirse ante eventualidades, por ejemplo demandas por recursos de amparo.
Según un informe divulgado por la consultora IB&CP, el sistema financiero está hoy fuertemente sobreencajado: si bien las exigencias de inmovilización ascienden a $ 6.800 millones, los encajes totales ascienden a $ 15.700 millones. Esto implica que habría casi $ 9.000 millones sin destino, que podrían aplicarse a nuevos créditos.

En cuanto a la aplicación de fondos, más allá de lo que queda inmovilizado, otros $ 5.800 millones fueron aplicados en los últimos nueve meses al pago de amparos a los depositantes, que por decisión judicial retiran todo o parte de su depósito según la cotización del dólar en el mercado libre. Asimismo, otros $ 1.897 millones se destinaron a la compra de Lebac, cuya tasa de interés continúa en franco retroceso.

•Problemas

Esta escasa aplicabilidad de fondos está generando problemas para el negocio, ya muy complicado, de las entidades. «El margen por intermediación financiera se redujo a cero, lo que vuelve negativas las utilidades, una vez que se toman en cuenta los costos operativos de las entidades», explicó Guidotti en el trabajo.

También el informe alerta sobre la altísima exposición que la Argentina tiene en activos del sector público (fundamentalmente bonos y préstamos garantizados): de 23% en diciembre de 2001 se pasó a 55% en agosto de 2002. El país que le sigue en cuanto al peso del Estado en el activo es Indonesia, con 37%, Rusia tiene 18% y los bancos rusos apenas 5%.

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